Una multa de 600 mil
pesos. Esa es la condena impuesta ayer por el Juzgado de Garantía de
Punta Arenas en contra de J.N.L., un chofer de 41 años que fue condenado
por agredir a su madre y a su cuñada.
Su
detención se produjo el 8 de diciembre del año pasado. Según el parte
policial, el individuo compartía un asado junto a su familia en su
domicilio y le preguntó a su madre –de 60 años de edad– sobre la
identidad de su papá. Cuando supo la respuesta, reaccionó con golpes de
puño en su rostro.
Mientras
agredía a su madre, la hermana de su conviviente intervino para
separarlos. De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, ella recibió
golpes de puños y pies en diferentes partes del cuerpo.
El
acusado ha cumplido con prohibición de acercamiento a las víctimas
desde el día de los hechos. Ayer fue enjuiciado en un procedimiento
simplificado y el tribunal lo condenó por dos delitos de lesiones menos
graves en contexto intrafamiliar.
Además
de pagar seis Unidades Tributarias Mensuales por cada ilícito, el
sujeto tendrá la prohibición de aproximarse a las víctimas durante un
año.