“Quiero pedir disculpas públicas a la ciudadanía chilena por el error que cometí, pondré de mi parte para no volver cometer este error del cual me sirvió para reflexionar y cambiar mi vida”. Con estas palabras una ciudadana colombiana ayer fue condenada por el delito de tráfico de drogas.
De acuerdo a la acusación verbal que realizó el fiscal de drogas, Manuel Soto, el hecho quedó al descubierto alrededor de las 14.30 horas del miércoles 31 de octubre del año pasado, en el Paso Fronterizo de Monte Aymond, cuando personal de Aduana realizaba una fiscalización a un bus de la empresa Turbus, el cual provenía desde Osorno con dirección a Punta Arenas, en tránsito por Argentina.
En ese contexto, el ejemplar canino de Aduanas marcó reiteradamente el asiento número 36 de dicha máquina de pasajeros. De esta forma se decidió realizar una revisión más exhaustiva a la imputada, Yessica Tatiana Ibarguen González, de 30 años, quien al ser consultada, manifestó que trasladaba cocaína oculta, extrayendo desde su cuerpo bultos, uno incluso envuelto en un preservativo, alcanzando los 40 ovoides que al ser sometida a la prueba de campo dio positiva a la presencia de clorhidrato de cocaína y un peso de 488 gramos de la sustancia ilícita, que trasladaba envuelta y cubierta con café para evitar ser descubierta.
La mujer que tiene cuatro hijos, entre los cuales una niña discapacitada y que indicó que trabaja para enviarle dinero a Colombia, podría optar a una pena sustitutiva, por colaborar en la investigación, así lo señaló el fiscal Manuel Soto: “Ella colaboró con la investigación donde prestó una declaración señalando que había sido contratada para trasladar la droga desde Santiago a Punta Arenas. Estamos solicitando una pena de cinco años de presidio. Ella no mantiene antecedentes anteriores”.
Al aceptar el procedimiento abreviado, el juez Pablo Miño, entregó un veredicto condenatorio por el delito de tráfico de drogas, sentencia que se dará a conocer el próximo viernes 21 de junio a las 12.30 horas.
Yessica Tatiana Ibarguen González, en su declaración, señaló que trabaja en Chile para enviarle dinero a Colombia a sus cuatro hijos.