Ayer
fue el primero de los tres días que durará el juicio oral contra Germán
Curiche Vergara, Ricardo Jiménez Ampuero y José Garzón Camacho, quienes
cumplen prisión preventiva por homicidio simple.
Los
hechos se remontan a octubre del 2019, seis días después del estallido
social. Alrededor de las 19:30 horas, los acusados estaban bebiendo
alcohol mientras se desarrollaban protestas en la esquina de las
avenidas Bories y Colón. Tras una supuesta provocación, los formalizados
habrían abordado a la víctima y comenzaron a forcejearlo.
Acto
seguido, Curiche habría sacado un cuchillo de su bolsillo y le propinó 6
puñaladas en el abdomen y tórax. La víctima -que estuvo en riesgo
vital- tuvo que ser intervenida quirúrgicamente por una laceración
hepática y sangrado en el epiplón.
Tras
la agresión, los sujetos se dieron a la fuga. Posteriormente, fueron
detenidos por Carabineros en la esquina de Chiloé con Errázuriz.
Aunque
Curinche fue quien habría apuñalado a la víctima, el Ministerio Público
decidió acusar a los tres individuos por homicidio frustrado. Según los
persecutores, los otros dos implicados habrían forcejeado e incitado a
Curinche de atacar con su cuchillo.
“Hubo
un propósito, un ánimo claro de dar muerte a la víctima. Esto
considerando el arma que fue utilizada, las múltiples puñaladas que
fueron dadas al afectado y las diferentes zonas del cuerpo, donde
existen órganos vitales”, dijo Wendoline Acuña, la fiscal encargada del
caso.
Para
demostrar la culpabilidad de los acusados, la Fiscalía llamó a
testificar a 10 personas, los que incluye a carabineros, médicos y la
víctima. Además, 3 peritos expondrán pruebas documentales al tribunal.
“La
circunstancia de que la víctima no haya fallecido fue por una causa
totalmente independiente a la voluntad de los hechores. Creemos que fue
fundamentalmente por la intervención médica y los socorros que le fueron
brindados”, añadió la persecutora.
La supuesta pistola
La
defensa de los acusados no niega que la víctima fue apuñalada por
Curinche. Lo que sí intentará demostrar es que los sujetos reaccionaron
ante una provocación de la víctima, quien le propinó golpes a Garzón
Camacho y posteriormente blandió una pistola.
“Mi
defendido estaba en la vía pública compartiendo bebidas alcohólicas y
de repente un extraño llega y sin razón ni motivo aparente arremete
contra ellos. Esta agresión que estaba propinando el afectado motivan
una reacción defensiva e implica que mi cliente saque un arma
cortopunzante y le cause varias heridas a la víctima”, dice Leonardo
Vallejos, abogado defensor.
Si el Tribunal de Juicio Oral de Punta Arenas condena los hechos, los acusados arriesgan 8 años de cárcel.