Tras
casi tres años recluida, la mujer de iniciales M.A.R. abandonó el
Complejo Penitenciario de Punta Arenas. Aunque la condenaron a cinco
años de cárcel por tráfico de drogas, salió anticipadamente por cumplir
con los requisitos de la pena mixta.
La
acusada, de 30 años, estaba privada de libertad desde el 2 de noviembre
de 2019. En horas de la tarde, la Brigada Antinarcóticos de la PDI la
detuvo en el Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, tras descubrirle 310
comprimidos de éxtasis y 10 gramos de “tusi” en su zona genital.
En
octubre de 2020 el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas le impuso
cinco años de cárcel. Según un informe de Gendarmería, mientras cumplía
su pena se integró en un emprendimiento a través de Fosis y en un taller
de lectura.
Ayer
la Defensoría solicitó al Juzgado de Garantía de Punta Arenas que se
otorgara la pena mixta. Argumentaron que la interna cumplía con los
requisitos legales, pues no tiene condenas previas y tiene más de un
tercio de la pena cumplida. Además, su conducta penitenciaria sería
intachable y un informe de Gendarmería sugiere bajos riesgos de
reincidencia.
Estos
antecedentes fueron acogidos por el Juzgado de Garantía de Punta
Arenas. Los casi dos años que le restan a la acusada los cumplirá a
través de la libertad vigilada intensiva; el Centro de Reinserción
Social de Gendarmería deberá hacerle un programa de intervención
individual.
Además
tendrá que cumplir con reclusión parcial nocturna hasta que se cumplan
los cinco años de condena. Gendarmería va a monitorear su cumplimiento a
través de una tobillera electrónica.