Condenado por tráfico de drogas sale en libertad vigilada

Con
una tenida formal, M. J. S. -de 54 años- se presentó ante el Juzgado de
Garantía de Punta Arenas, el que evaluaría si podía acceder al
beneficio de libertad vigilada intensiva.

El
reo está en prisión desde octubre del 2018 por ingresar al Aeropuerto
Carlos Ibáñez con más de 1 kilo de marihuana adosado a su torso. Fue
condenado a 5 años de cárcel y, como llevaba más de la mitad de la pena
cumplida, podía optar a por una medida sustitutiva a la privación de
libertad.

Tras
una hora de discusión y la intervención de dos asistentes sociales de
Gendarmería, el Ministerio Público y la defensa, el tribunal optó por
entregar el beneficio de libertad vigilada al interno, quien cumplirá el
resto de su pena monitoreado por una tobillera electrónica.

El
8 de octubre del 2020, Gendarmería elaboró un informe desfavorable
respecto a la sustitución de pena de M. J. S. Se establece que, al ser
extranjero, el interno no tenía una red de apoyo familiar. Además, si
salía libre tendría que vivir con otro sujeto que tiene antecedentes
penales.

Este
documento ahonda en el historial criminológico del reo. Hace más de 20
años cumplió una pena por tráfico de drogas en Estados Unidos. Además,
habría cometido delitos en su país de origen.

Sin
embargo, la defensa esgrimió otro informe emitido el 12 de octubre por
Gendarmería. La redactora del documento fue una asistente social que ha
trabajado junto al reo para su proceso de reinserción.

Según
ella, el interno contará con una red de apoyo cuando su familia logre
ingresar a Chile, pues están haciendo los trámites respectivos. Además,
se establece que el reo tiene el apoyo de un pastor evangélico en Río
Seco.

El
informe favorable añade que el interno sí puede trabajar en Chile, pues
cuenta con un documento de identidad que se lo permite. Además, se dice
que el interno ha presentado una buena evolución en el centro de
reinserción a través de oficios manuales, llegando incluso a recibir una
oferta laboral.

“Queremos
hacer algo que el pastor me ha propuesto: disponer un comedor solidario
en la iglesia, donde yo sería el cocinero. También hay un trabajo que
se me está ofertando en una compañía de machimbre”, dijo el interno
durante la audiencia.

Aunque
reconoció que era una decisión arriesgada, el magistrado Juan Villa
decidió que el reo cumpla el resto de su condena en libertad vigilada
intensiva. Podrá desempeñar sus labores durante el día hasta las 10 de
la
noche. Además, sus movimientos serán monitoreados a través de una tobillera electrónica por Gendarmería.

“La
sanción penal debe buscar fines que vayan más allá del sufrimiento
físico y moral de la persona sujeta al castigo. Si la reinserción del
penado está avanzada a una etapa de permitir el cumplimiento en un
régimen de libertad, hay que abrir las puertas para otorgar esa
posibilidad”, dijo el magistrado Juan Villa.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS