Cinco años y un día de presidio deberá cumplir un asaltante que durante este año cometió un robo a un almacén.
La sentencia dada a conocer el pasado sábado 14 de septiembre en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, indica que el imputado no puede optar a una pena sustitutiva luego de aceptar un procedimiento abreviado, esto por mantener penales anteriores, pero si evitó una sanción mayor en un juicio oral.
De acuerdo a la investigación y acusación del Ministerio Público, el día 11 de mayo de 2019, alrededor de las 12.10 horas y en circunstancias que la víctima A.E.N.N. de 67 años atendía su negocio de nombre “Karen”, almacén ubicado en calle Humberto Vera Pérez N°2339, hace ingreso el acusado Claudio Francisco Elias Saldivia Diaz a rostro cubierto y portando un arma blanca, tipo cuchillo, con el cual se aproxima a la dueña y la intimida tomándola por sus ropas, expresándole en forma amenazante “entrégame el dinero”, exigencia que iba acompañada con ademanes de usar el arma blanca la cual mantenía a corta distancia de la víctima haciéndola caminar hasta la caja registradora de donde toma con ánimo de lucro y contra su voluntad la suma de $70.000, huyendo con el dinero del lugar.
Tras las diligencias realizadas por personal de la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros, se logró la detención del imputado el 15 de mayo, siendo puesto a disposición de la justicia y enviado a la cárcel, donde permanece desde su formalización. Durante la investigación, fue fundamental que cada detalle del violento asalto quedó registrado en las cámara de seguridad del local y gracias a esto pudo ser formalizado como autor del delito de robo con intimidación, por el cual finalmente fue condenado.
Entre los antecedentes, dan cuenta que el imputado ingresó con su rostro cubierto al local, sin embargo en otras imágenes se ven al imputado como cliente con las mismas prendas de vestir y zapatos días anteriores, y al realizar las comparaciones se determinó que se trataba del imputado.
En relación a los hechos, el propio imputado declaró y aceptó que “ese día fui en el vehículo de mi pareja hasta el almacén, y le pregunté que si podía realizar una carga. Luego salgo y en el auto mantenía un bolso y me puse un polerón negro con capucha que me puse en la cabeza y un cuchillo que tenía en la mochila. Cuando ingresé, cerré el portón para que nadie entrara. Cuando salió la señora desde dentro saqué el cuchillo y la empujé hasta la caja, y seguí apuntándola con el cuchillo y luego salí hacia el vehículo”