Ayer
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas condenó a un hombre de 37 años
que fue sorprendido con dos machetes mientras manejaba en estado de
ebriedad y se resistió al control policial.
Los
hechos ocurrieron el 22 de noviembre de 2020, cuando regía la
cuarentena obligatoria en Punta Arenas. Según la acusación, el joven
–que iba a bordo de un vehículo con otros cuatro pasajeros– ignoró el
disco Pare ubicado en la esquina de Martínez Aldunate con Jorge
Alessandri. Una patrulla de Carabineros vio la situación e intentó
fiscalizarlo, pero se dio a la fuga.
Durante
la persecución, el conductor ignoró luces rojas y otras señales de
tránsito. Finalmente lo alcanzaron en las cercanías del Consultorio Dr.
Juan Damianovic. Los funcionarios le ordenaron bajar del móvil, pero los
ocupantes cerraron las ventanas y pusieron seguro a las puertas.
A
través de una intervención judicial y uso de la fuerza, Carabineros
logró controlar a los imputados. Todos carecían de permiso o
salvoconducto para transitar. Además, el conductor tenía rasgos de estar
ebrio y no tenía licencia.
En
la revisión del vehículo se encontraron dos machetes de 43 y 58
centímetros, un bate de madera, una bengala naranja y el tarro de una
bomba de humo. Además incautaron un millón de pesos en efectivo.
Desde
el control de su detención, el conductor –que manejaba con 1,08 gramos
de alcohol por litro de sangre– ha cumplido con arraigo nacional. Ayer
fue enjuiciado en un procedimiento abreviado y reconoció su
responsabilidad en los delitos.
De
este modo, el tribunal lo condenó por manejo en estado de ebriedad,
porte de armas cortopunzantes, infracción a las normas sanitarias y
desobediencia a la autoridad. En total arriesga 541 días de reclusión
parcial, suspensión de su licencia por dos años y una multa de casi 250
mil pesos.
La sentencia en su contra se conocerá el próximo martes.