El
5 de septiembre de 2020, la Sección de Investigación Policial (SIP)
allanó el domicilio del acusado, quien era el principal sospechoso del
robo en tres domicilios ubicados en Pampa Redonda.
Al
interior de la vivienda descubrieron una serie de artículos
-principalmente herramientas y ferreterías- que provenían de los robos.
Además, le incautaron tres cartuchos de escopeta calibre 12 y no
presentó una autorización sobre su tenencia.
El
condenado ha cumplido con prisión preventiva desde el control de su
detención y esperó casi un año y medio para ser enjuiciado.
La
Fiscalía lo acusó por dos delitos de robo en lugar habitado y otro por
hurto. Solicitó penas que alcanzaban los 16 años de cárcel. Sin embargo,
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas consideró que los hechos
eran propios de un ilícito de receptación.
Respecto a la infracción a la Ley de Control de Armas, los jueces lo condenaron en una decisión dividida.
La pena que purgará el condenado se conocerá el próximo 19 de abril.