Tras
más de seis meses recluida, Tabata Muñoz Subiabre podrá abandonar el
Complejo Penitenciario de Punta Arenas. Tras ser condenada por robo con
violencia, el tribunal sustituyó la prisión preventiva por arresto
domiciliario total.
La
mujer fue enjuiciada ayer. El próximo lunes se conoce su sentencia y
arriesga una pena en libertad, por lo que el tribunal modificó sus
medidas cautelares.
Los
hechos ocurrieron el 30 de enero. En horas de la noche, la condenada
concurrió a un domicilio ubicado en la Población Juan Cvitanic
acompañada de una amiga.
Ambas abordaron a la víctima, una joven que conocían con anterioridad.
La agredieron con golpes de pies y puños en diferentes partes del
cuerpo. Muñoz Subiabre le pegó con una “chicharra”, una herramienta que
utilizó después para romper los vidrios de su vehículo.
Mientras
la agresión se perpetraba, las mujeres le sustrajeron a la víctima
sustrajeron 40 mil pesos en efectivo, un teléfono celular y las llaves
del auto. Tras repeler a un testigo que intentó auxiliar a la agredida, las mujeres huyeron con las especies.
Las
mujeres fueron detenidas por la SIP de Carabineros dos días después del
robo. Las cámaras de vigilancia en la calle Rafael Sotomayor captaron los hechos y la víctima reconoció a sus agresoras.
La
amiga de Muñoz Subiabre fue condenada el 30 de julio en su calidad de
cómplice del delito. Cumple con tres años de libertad vigilada intensiva
y está sujeta al control del Centro de Reinserción Social de
Gendarmería.
A
diferencia de su acompañante, la joven de 23 años fue condenada ayer
como autora de robo con violencia. La fiscalía solicita una condena de
cuatro años de cárcel, pero se abrió a la posibilidad que cumplan a
través de la libertad vigilada.