Tras
ser enjuiciado durante seis jornadas, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta
Arenas condenó a un adulto de 36 años que abusó reiteradamente de su hijastra
cuando la víctima era menor de edad.
De
acuerdo con los antecedentes de la acusación fiscal, el condenado cometió actos
de significación sexual contra la niña entre el 2015 y el 2016, cuando ella
tenía de 11 a 12 años, como desnudamientos y besos forzados. El hombre
aprovechaba los momentos en que se quedaba a solas con la menor en un domicilio
del sector sur de Punta Arenas.
Su
formalización se realizó el 28 de agosto de 2019. En aquella audiencia, el
Juzgado de Garantía le impuso el arresto domiciliario nocturno, arraigo
regional y prohibición de acercamiento a la menor.
El
acusado se presentó al juicio en su contra el lunes pasado. En su transcurso,
el Ministerio Público ofreció como prueba el testimonio de la menor, pericias
sicológicas y documentación del Registro Civil.
La sala
a cargo de analizar los medios de prueba estuvo compuesta por los magistrados Luis
Álvarez, Guillermo Cádiz y Constanza Sutter. Por unanimidad, resolvieron
condenarlo por el delito de abuso sexual reiterado en menor de 14 años.
“Para
arribar a la decisión de condena, el tribunal ha tenido presente que la prueba
de cargo –especialmente la testimonial de la víctima, avalada por la pericia
psicológica y por la restante testimonial y documental aportada– ha sido de una
entidad suficiente para superar el estándar mínimo exigido”, dice el veredicto.
Además
de arribar a la decisión de condena, el tribunal de fondo acogió la agravante
de tener una relación de parentesco con la víctima.
El
tribunal comunicará la sentencia el próximo miércoles. La Fiscalía solicitó en
su acusación una pena de seis años de cárcel, mientras que los representantes
de la menor –que son abogados de la Corporación de Asistencia Judicial e
invocaron la agravante– pidieron un castigo de 10 años.