Este martes los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenaron al
sujeto de iniciales V.M.T. por abuso sexual en contra de una niña de 10
años.
“Para
arribar a esta decisión, el tribunal ha tenido en consideración que la
prueba incorporada por la Fiscalía se estimó de la entidad suficiente
para derribar la presunción de inocencia”, dijo el juez Leonardo Llanos,
quien compuso la sala junto a los magistrados Luis Álvarez y José
Octavio Flores.
No
existió unanimidad entre los jueces para condenar al acusado. El juez
Flores fue de la posición de absolverlo, pues consideró que no existían
pruebas suficientes que acreditasen los hechos.
In fraganti
Taxista
de profesión, el condenado tenía una relación de convivencia con una
mujer. El hogar se completaba con las dos hijas de su pareja, quienes
tenían 10 y tres años, respectivamente.
El
hecho acreditado por los jueces ocurrió el 14 de enero de 2020, cuando
la madre abandonó el domicilio para hacer trámites. Aprovechando su
ausencia, el sujeto hizo tocamientos en la zona genital y en otras
partes del cuerpo a la víctima.
Cuando
la madre regresó al domicilio, escuchó el fuerte ruido de una puerta al
cerrarse. Se dirigió hacia su dormitorio y se encontró con su hija,
quien tenía signos de haber sido abusada sexualmente.
El
padrastro –que se escondía en el baño de la casa– fue encarado por la
mujer. Después la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) lo
detuvo.
Abuso de confianza
Desde enero de 2020 el condenado
ha cumplido con prisión preventiva. Su juicio comenzó el 29 de julio y
concluyó ayer. El tribunal oral analizó el testimonio de cinco peritos y
22 testigos, incluyendo una entrevista videograbada de la menor.
En
su veredicto condenatorio, los jueces consideraron que al acusado le
perjudica la agravante de abuso de confianza, por su calidad de
padrastro.
La pena que cumplirá el individuo se sabrá el próximo lunes, cuando la sentencia esté redactada.