La
Corte de Apelaciones de Punta Arenas confirmó la sentencia en contra de
un buzo mariscador que ultimó a su jefe en una remota isla de Seno
Skyring. Rechazado el recurso de nulidad de su defensa, el sujeto tendrá que purgar 12 años de cárcel por homicidio simple.
El
delito ocurrió el 7 de diciembre de 2021. El condenado Luciano Osses
Vargas desembarcó con sus compañeros de faena en Isla Grande para hacer
un asado de cordero. Tras ingerir alcohol, se enfrascó en una discusión
con el jefe del grupo –identificado como Felipe Mancilla Arriagada, de
30 años– por el turno laboral del día siguiente.
En
medio del altercado, el acusado se dirigió a la embarcación y regresó
con su cuchillo de trabajo. Apuñaló a la víctima en el pecho, cerca del
corazón, provocándole una herida penetrante toracoabdominal que le costó
la vida.
El
16 de agosto el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas dio por
acreditado un delito de homicidio y le impuso 12 años de cárcel.
Descontentos
con el resultado, la defensa recurrió a la Corte para que se rebajara
la pena a siete años de presidio. Argumentaron que la sentencia tenía
errores de derecho, pues los jueces no reconocieron la atenuante de
colaboración al esclarecimiento de los hechos, a pesar que el acusado
declaró durante el juicio y reconoció haber apuñalado a la víctima.
Sin
embargo, el tribunal de alzada rechazó el recurso. En un fallo unánime,
las ministras resolvieron que no se podía considerar el testimonio del
acusado como una colaboración sustancial. “Su versión dista en
cuestiones fundamentales respecto de los hechos acreditados, de modo que
la improcedencia de dicha minorante se encuentra jurídicamente
justificada”, dice el fallo.