El
delito ocurrió el 31 de enero del 2020. En horas de la madrugada, el
condenado Mario Oyarzún Díaz salió del local nocturno Broadway tras un
altercado con la víctima. Se dirigió hacia un Mazda donde se encontraba
el segundo acusado, Gonzalo Arancibia Robinson.
Ambos
se premunieron de bates de béisbol e interceptaron al afectado en la
esquina de avenida Bulnes con calle Ovejero. Lo agredieron en la cabeza y
en otras partes del cuerpo. Durante la golpiza lo botaron al piso y le
pegaron con los objetos contundentes y patadas.
La
víctima resultó con un TEC, fractura de tres piezas dentales y heridas
cortopunzantes en el cuero cabelludo. De acuerdo a la sentencia, fueron
“lesiones de carácter grave, que demoraron en sanar más de 30 días”.
Arancibia
Robinson fue sentenciado a tres años de reclusión domiciliaria
nocturna. Su defensa recurrió a la Corte alegando que los jueces no
habían fundamentado la valoración de algunas declaraciones prestadas en
el juicio.
Sin
embargo, la Corte resolvió que “el tribunal se hizo cargo de la prueba
producida y explica, detalladamente, la que permite dar por establecidos
los hechos que constituyen el delito y la participación de los
acusados”.
Oyarzún Díaz fue condenado a una pena efectiva.
Su abogado también intentó revertir la sentencia en alzada. Alegó que
no quedaba correctamente establecida las lesiones que sufrió la víctima,
pero su recurso también fue rechazado.
“No puede sostenerse que haya existido una infracción a la congruencia, como ha sido planteada
precedentemente, pues no ha existido una alteración de los hechos o
circunstancias penalmente relevantes”, resolvió la Corte en este caso.