En
tan solo tres horas se resolvió un juicio durante la mañana de ayer,
que se llevó a cabo de manera semipresencial en el Tribunal Oral en lo
Penal de Punta Arenas, donde la Fiscalía acusó a una ciudadana de
nacionalidad colombiana de 31 años, que en 2019 intentó ingresar a la
Región de Magallanes con una gran cantidad de droga adosada a su cuerpo.
Los hechos
Según
se extrae de la acusación presentada por el fiscal Manuel Soto, estos
hechos acontecieron cerca de las 6.25 horas del miércoles 16 de octubre
de 2019, cuando el personal de la Brigada Antinarcóticos y Contra el
Crimen Organizado (Brianco) de la Policía de Investigaciones (PDI) de
Punta Arenas se encontraba en las dependencias del Aeropuerto
Internacional Carlos Ibáñez del Campo, realizando actividades propias de
su especialidad.
Fue
entonces que, tras la llegada de un vuelo de la empresa Latam, los
canes detectores de sustancias ilícitas que se encontraban en el sector
de la huincha transportadora de equipajes marcaron y mostraron un gran
interés por la zona abdominal de la imputada Laura Marcela Marín
Vásquez.
Inicialmente,
y tras ser consultada por los detectives, la mujer manifestó no
mantener consigo algún tipo de sustancia estupefaciente, sin embargo, al
ser conducida hasta otra dependencia donde se le efectuó un control más
exhaustivo y una revisión a sus vestimentas, se pudo corroborar que en
su zona púbica mantenía una faja confeccionada de plástico, que contenía
una sustancia vegetal verde, siendo ésta marihuana de tipo prensada y
cuyo peso fue de 1 kilo 980,9 gramos. Asimismo, traía consigo 1 kilo
594,4 gramos de clorhidrato de cocaína y 100 pastillas de MDMA, que
comúnmente se denomina éxtasis. En tanto, se le incautó un teléfono
celular y un voucher de viaje.
La incautación más importante de 2019
Cabe
indicar que, en su momento, el jefe de la Brianco, el comisario
Patricio Flores, denominó este operativo como el decomiso más importante
que se llevó a cabo
el año pasado, detallando que la sustancia total había sido avaluada en
70 millones de pesos, y que con este procedimiento se logró retirar de
circulación más de 4 mil dosis que iban en ganancia directa a bandas o
una organización a la que supuestamente pertenecería la imputada.
Durante
la mañana de ayer, la acusada Marín Vásquez renunció a su derecho a
guardar silencio, brindando su declaración ante los jueces, sin embargo,
dicho testimonio fue reservado y sin acceso público, debido a que
habría proporcionado
información relevante para poder identificar a quienes realmente
producían y se dedicaban a comercializar este tipo de sustancias en el
norte del país.
Al
respecto, en sus alegatos de clausura, el persecutor expuso que, pese a
que la acusada tiene derecho a guardar silencio, durante la
investigación no prestó declaración en ningún momento, solo hasta ayer,
donde aseguró ser novata en el transporte de droga.
Piden 10 años
Tras
un par de horas, los jueces José Octavio Flores, Jaime Álvarez y
Guillermo Cádiz, que integraron la sala del Tribunal Oral, resolvieron
declararla culpable por el delito de tráfico de drogas.
Para
arribar a esta decisión de condena, el tribunal tuvo presente el mérito
de la prueba testimonial, documental y otros medios que fueron
aportados por el Ministerio Público; la cual fue de una entidad
suficiente para superar el estándar mínimo exigido por el legislador
para arribar a esta decisión respecto de la existencia del delito, así
como de la participación culpable que en ello le correspondió a la
acusada en calidad de autora.
Finalmente,
el ente persecutor solicitó que se le imponga a Laura Marín una pena de
10 años de cárcel efectiva y una multa de cien unidades tributarias
mensuales (UTM), lo cual se conocerá el próximo martes 29 de diciembre, a
las 13.00 horas, en la respectiva audiencia de lectura de sentencia.