En
la madrugada de ayer funcionarios policiales de la Primera Comisaría
detuvieron a una mujer de 56 años que habría agredido a su hija con un
cuchillo de cocina. El Juzgado de Garantía de Punta Arenas le impuso una
prohibición de acercamiento en términos de confrontación.
De
acuerdo al parte policial, la imputada inició una discusión con la
víctima –que tiene 26 años– porque no encontraba el cable de un cepillo
eléctrico. Primero la habría golpeado en su rostro y la obligó a irse de
la casa que ambas comparten.
La
hija se fue a su pieza, pero alrededor de las 2:00 horas llegó su madre
con un cuchillo de cocina en la mano. Según la denuncia, destruyó
algunos objetos personales y después le propinó tres heridas
cortopunzantes.
La
víctima logró denunciar a Carabineros, quienes concretaron la detención
alrededor de las 4:00 horas. La progenitora quedó detenida, mientras
que su hija fue enviada al Hospital Clínico de Magallanes para constatar
lesiones. De acuerdo a la ficha clínica resultó con una erosión de
cuatro centímetros en una zona del abdomen.
La imputada quedó ayer a disposición de la justicia. El Ministerio
Público le formuló cargos por lesiones menos graves en contexto de
violencia intrafamiliar. Aunque solicitaron que se impusiese la
expulsión del hogar común, el Tribunal estimó que la seguridad de la
víctima se puede asegurar con una prohibición de acercamiento en
términos confrontacionales.
La Fiscalía tendrá un plazo de 60 días para investigar los hechos de la formalización.