Ayer,
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas ordenó que un joven de 21 años
quede con arresto domiciliario nocturno y prohibición de acercamiento a
su expareja. Presuntamente, el sujeto protagonizó una serie de delitos
que concluyeron con su detención en la madrugada de ayer.
De
acuerdo con los antecedentes de la formalización, los hechos comenzaron
alrededor de las cuatro de la mañana. En estado de ebriedad, el
imputado condujo hasta el domicilio de su expareja, ubicado en la
Población Archipiélago de Chiloé, y pidió que lo dejaran entrar.
La
víctima le negó el acceso y el imputado la habría amenazado de muerte a
ella y a su grupo familiar, que estaba al interior de la vivienda.
Después sacó un cortaplumas entre sus vestimentas y rompió tres de los
cuatro neumáticos de su vehículo.
“Esta
situación infundió justo temor en la víctima y su grupo familiar, al
ver la violencia desplegada por el imputado en ese momento”, dijo el
fiscal Fernando Dobson.
La
mujer denunció los hechos a Carabineros y el joven se retiró del lugar
en su vehículo. Los funcionarios policiales llegaron a su casa, pero el
imputado les negó el acceso. Por ello, el fiscal Dobson solicitó una
orden de entrada al tribunal que fue finalmente concedida.
Seis
horas después de su detención el imputado quedó a disposición del
tribunal y fue formalizado. El Ministerio Público le comunicó que sería
investigado por tres delitos: amenazas en contexto de violencia
intrafamiliar (VIF), daños simples y conducción en estado de ebriedad y
sin licencia de manejo.
Tras
escuchar los antecedentes, el juez Franco Reyes le impuso una orden de
alejamiento hacia la víctima y al domicilio donde ocurrieron los hechos,
ambas en un rango de 100 metros.
Además, el imputado tendrá la prohibición de abandonar su domicilio entre las 10 de la noche y las seis de la madrugada mientras se extiendan las indagatorias de la Fiscalía.