Alrededor
de las 11:30 de este jueves, una parte de Gendarmería interrumpió la testificación de
un carabinero en el juicio oral contra los condenados. El juez que
presidía, Luis Álvarez, dijo que un brote de paperas en el módulo D del
Recinto Penitenciario de Punta Arenas había sido detectado.
Existía
preocupación entre los magistrados porque uno de los condenados, Garzón
Camancho, es interno de ese módulo. Si el juicio se suspendía por
riesgo sanitario, el sujeto tendría que cumplir un aislamiento
preventivo de 14 días y dilataría la resolución del tribunal.
Tras
30 minutos de discusión, los jueces decidieron que el juicio se
acelerara para que concluyese ayer. El interno fue aislado del resto de
los imputados en una sala contigua al tribunal y desde ahí escuchó la
condena emanada del tribunal.