Menos
de dos días alcanzó a estar en la cárcel Humberto Gatica Beroíza. Con
la ayuda de familiares pudo pagar la fianza de tres millones de pesos
que le impuso el Juzgado de Letras y Garantía de Porvenir para recuperar
su libertad.
El
imputado –empleado de una estancia en Primavera– cumplía con prisión
preventiva desde el sábado pasado. Fue formalizado por conducir en
estado de ebriedad y caer a un costado, resultando posteriormente en la
muerte de su acompañante, y no dar aviso a Carabineros, ambos delitos
con resultado de muerte.
Ambos
ilícitos habrían sido cometidos el 17 de abril y la víctima fatal es el
padre del imputado. Él iba de copiloto en la camioneta conducida por
Gatica Beroíza en el camino interior del Sector Calafate. En el
trayecto, el conductor perdió el control del vehículo y cayó hacia el
canal a un costado de la ruta.
Mojado
y embarrado, el hijo abandonó el vehículo y sacó a su padre, quien
tenía heridas de gravedad. En vez de llamar a Carabineros, fue al Puesto
Mirasol y regresó con dos caballos para trasladar el vehículo al
contenedor donde vivían. Una vez que llegaron, bebieron vino y se
quedaron dormidos.
En
la mañana siguiente, el padre de Gatica Beroíza falleció. Los
funcionarios policiales fueron notificados por un amigo del imputado,
encontrando en el lugar el cuerpo sin vida de la víctima. En la
madrugada del lunes le hicieron un examen respiratorio que arrojó 0,64
gramos de alcohol por litro de sangre, constatando que estaría bajo los
efectos del alcohol.
Su
detención se concretó el sábado pasado. Ese día, el juez Pablo Aceituno
decidió enviarlo a la cárcel por solicitud del Ministerio Público tras
considerar que el imputado suponía un riesgo de fuga. Hasta que no
pagase una fianza de tres millones de pesos, estaría recluido en el
Complejo Penitenciario de Punta Arenas.
La
reclusión de Gatica Beroíza obligó a que sus familiares se movilizaran
–incluyendo a su madre y viuda de la víctima– y reunieran el dinero. El
lunes en la mañana se hizo efectivo el pago, por lo que se pudo levantar
la medida cautelar.
“La solución justa para el juez fue
poner la prisión preventiva por el hecho y la posibilidad de fianza si
el señor tiene dinero para pagar. Lo que se traduce en que si la persona
tiene plata va a estar libre, y si no tiene plata tendrá que seguir
preso”, resumió el defensor Juan Carlos Rebolledo.