Sindicado
como el dueño de 201 gramos de marihuana y 96 gramos de clorhidrato de
cocaína, Rodrigo González Núñez fue enviado al Centro de Detención
Preventiva de Puerto Natales mientras sea investigado por tráfico de
drogas.
Su
detención se produjo en la noche del lunes. A las 18.50 Carabineros
recibió una denuncia anónima acusando que el imputado se encontraba
vendiendo drogas a menores de edad en las cercanías del terminal
pesquero.
Según
el parte policial, los funcionarios concurrieron al lugar y constataron
que el imputado estaba traficando a bordo de un vehículo. Fiscalizaron
sus pertenencias y descubrieron cinco papelinas con 17 gramos de cocaína
y otras siete con 10 gramos de marihuana.
Con
autorización voluntaria, Carabineros registró el domicilio del
imputado. En una repisa de la cocina encontraron dos bolsas de nailon
repletas de cannabis y cocaína, mientras que en una mesa metálica había
dos balanzas digitales y envoltorios para dosificar drogas.
Ya
detenido, el imputado quedó a disposición del juzgado mixto de Puerto
Natales. La Fiscalía le comunicó que sería investigado por tráfico de
drogas y solicitó que se impusiese la prisión preventiva.
La
defensa del González Núñez hilvanó una curiosa teoría. Argumentaron que
no existían pruebas que acreditasen la venta a menores y que la droga
correspondería en su mayoría a maicena. Además, la denuncia que originó
el procedimiento provendría de la expareja del imputado, quien terminó la relación hace pocos días, lo que fue calificado por la defensa como “una venganza sentimental”.
En
su réplica, la fiscal Lorena Carrasco señaló que “la prueba de campo
arroja que sí hay cocaína. En este acto estamos ante un delito de
tráfico”.
El
tribunal se inclinó por la posición del Ministerio Público y ordenó la
prisión preventiva. Durante la investigación –fijada en tres meses– se
debe determinar los compuestos de la incautación.