Envían a la cárcel a conductor ebrio que infringió por tercera vez el toque de queda

Por
tercera vez en lo que va del año 2020 fue detenido un hombre de 30
años, quien fue sorprendido durante la madrugada de ayer infringiendo el
toque de queda y en estado de ebriedad, sentado en el asiento del
conductor de un automóvil, el cual maniobraba para retirarlo del
bandejón central de Avenida Frei.

Tras
ser detenido por personal policial, durante la mañana de este jueves
fue formalizado, y según los antecedentes expuestos por el fiscal Oliver
Rammsy, el hecho aconteció cerca de las 4.20 horas, momento en que
funcionarios de la Primera Comisaría de Carabineros recibieron un
llamado de la Central de Comunicaciones (Cenco) para concurrir a la
intersección de la Avenida Eduardo Frei con calle Rómulo Correa, lugar
donde habría ocurrido un accidente de tránsito.

Al
llegar al sitio del suceso, se encontró sobre el bandejón central de la
calzada un vehículo y en el asiento del conductor estaba sentado el
imputado identificado con las iniciales L.R.S.R, realizando
maniobras para retirar el móvil del lugar.

El
sujeto presentaba evidentes signos de haber ingerido alcohol, no
obstante, se negó rotundamente a ser sometido a la prueba respiratoria
del alcotest y posteriormente al examen sanguíneo de alcoholemia tras
ser derivado al Hospital Clínico de Magallanes para constatar lesiones.

Era la tercera detención

Asimismo,
se encontraba infringiendo la prohibición de circulación en la vía
pública en horario de toque de queda, sin portar consigo un
salvoconducto o documento que lo autorice a transitar a esa hora, siendo
esta la tercera vez que es detenido por no respetar esta medida.

Al
respecto, el persecutor solicitó el encarcelamiento del individuo,
argumentando que su libertad constituía un peligro para la seguridad de
la sociedad, ante su conducta refractaria.

Para
sustentar lo anterior, detalló que el pasado 3 de mayo el imputado
había sido formalizado también por conducir en estado de ebriedad y por
delitos contra la salud pública, mismo ilícito por el cual debió
comparecer en audiencia de control de detención el jueves 9 de julio,
hace una semana, y además por el delito de amenazas a Carabineros.

A
la vez, registra condenas por los delitos de quebrantamiento (en 2016),
hurto y falsificación y uso malicioso de instrumento privado mercantil
(2013), y por conducir bajo la influencia del alcohol causando daños (en
2014).

 

“Él no iba conduciendo”

A lo anterior se opuso el defensor Guillermo Ibacache, criticando “la evidente falta de proporcionalidad”
entre el hecho que se está investigando y la medida cautelar que se
plantea. Aseguró que su representado no habría tenido participación en
el delito de conducir ebrio, puesto que él no fue quien manejaba el
vehículo, sino que sería otra persona que se dio a la fuga. Además
precisó que el formalizado, en las otras dos oportunidades en que había
sido detenido sí portaba salvoconducto, y esta es la primera vez que no
lo hace.

A
esto, el fiscal contraargumentó, detallando que el imputado nunca
señaló que estaba con otra persona al momento de su detención.

“A
mí cuando me pillaron en el auto, este estaba apagado, no estaba
andando. Incluso un carabinero vio a la persona que estaba manejando
cuando se escapaba en otro auto”, fueron las palabras que pronunció el
sujeto en la audiencia.

Pese
a aquello, el juez de Garantía Juan Villa ordenó el ingreso del
imputado a la cárcel, estableciendo un plazo de 60 días para el cierre
de la investigación. Antes de termi
nar
la audiencia, el imputado solicitó que se le modificara la medida
cautelar a algún arresto domiciliario, debido a que él está a cargo de
cuidar a su abuelo de 75 años, a lo cual hizo caso omiso el magistrado.

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