Ex ejecutivo del banco BCI reconoció haberse apropiado de los dineros de 21 clientes

Una
extensa jornada de juicio abreviado se llevó a cabo por
videoconferencia durante la mañana de ayer, en una sala exclusiva que
revisó esta causa por el Juzgado de Garantía de Punta Arenas en contra
de Gerardo Richard Menéndez Torres, ex ejecutivo del Banco de Crédito e
Inversiones (BCI) sucursal Punta Arenas, quien hace tres años fue
formalizado por el Ministerio Público tras ser acusado de cometer los
delitos de apropiación indebida y uso malicioso de instrumento privado,
ambos en carácter de reiterado, en perjuicio de 21 clientes de la
entidad financiera ubicada en calle Errázuriz.

Cabe
señalar que el lunes 11 de septiembre de 2017, el imputado fue enviado a
la cárcel, momento en que la Fiscalía había señalado –en ese entonces-
que el perjuicio había sido en contra de “a lo menos 50 personas” por un
monto superior a los 800 millones de pesos, y pese a que el ente
persecutor no solicitó la prisión preventiva, sí lo hizo el abogado
querellante que representaba al banco, Francisco Cox, quedando tras las
rejas por cerca de dos meses.

En
noviembre de ese año, el abogado Julián López, quien representó a los
dueños del Grupo Penta en el bullado caso nacional, viajó desde Santiago
para asumir la defensa de Menéndez, quien en ese momento argumentó que
durante la investigación la cantidad de clientes se había reducido a 28,
y que el total de los montos apropiados por el imputado se estarían
recalculando, descartando la millonaria cifra antes indicada.

Pues
bien, en la audiencia que comenzó a las 9.00 horas de ayer, estuvo
presente el mismo defensor particular, además de los abogados Ramón
Ibáñez y Carla Lagomarsino en representación del ex ejecutivo, como
también participaron los abogados querellantes Daniela Ortega, por el
Banco BCI y Rodrigo Higueras en representación de una de las víctimas.

Hechos

En
la primera parte, el magistrado Franco Reyes dio a conocer los hechos
de la acusación presentada por la fiscal Wendoline Acuña, en la cual se
señala que durante los años 2011 a 2016, Gerardo Menéndez se desempeñó
como ejecutivo de inversiones en el banco BCI sucursal Punta Arenas,
teniendo entre otras, las siguientes funciones: colocar productos
bancarios, gestionar fondos mutuos y portafolio de acciones de
cotización bursátil ofrecidos por las sociedades filiales del mismo
banco BCI, denominadas asset management administradora general de fondos
S.A y BCI corredor de bolsa S.A.

Fue
en ese contexto que el imputado, quien contaba con la confianza de sus
superiores y de su cartera de clientes, procedió a efectuar rescates de
dinero por concepto de acciones y/o fondos mutuos de 21 clientes en
forma irregular, sin la autorización ni conocimiento de sus titulares,
apropiándoselo y distrayéndolo en usos personales.

Para
ello, generó solicitudes de rescate o retiro de la inversión a nombre
del respectivo cliente titular, la que aparentaba ser legítima y así la
empresa filial, emitía un vale vista nominativo para el titular, el que
era pagado al imputado directamente por caja, abusando de su trayectoria
laboral en el banco engañando a los cajeros, mencionando él que
cobraría porque el cliente tenía algún impedimento físico o solo
mencionaba que lo hacía por simple comodidad del cliente.

En
otros casos, Menéndez usó maliciosamente los vales vistas emitidos a
los clientes relativos al rescate de fondos mutuos, ya que estos
mantenían una firma falsa que no correspondía a la del cliente titular,
cobrándolos igualmente para sí. Asimismo, traspasó dineros que él había
obtenido a título de rescate por estos fondos mutuos de un cliente hacia
otro, sin que mediara consentimiento de estos.

Y
además efectuó reinversiones de los fondos de los clientes por un monto
menor al valor del rescate original, provocando diferencias irregulares
entre los montos de inversión versus el dinero rescatado sin respaldo.
De esta forma el imputado de manera reiterada se apropió de dinero de
los clientes del banco BCI y para ocultar su actuar doloso, cada vez que
el cliente iba a preguntar por el estado de sus inversiones, les
entregaba información falsa sobre el verdadero estado y monto de sus
inversiones.

Cabe
agregar que también hubo firmas puestas en los vale vista de rescate de
los fondos mutuos de clientes que son falsos, sin embargo, tales
documentos fueron usados maliciosamente por Gerardo Menéndez Torres
cobrándolos para sí mismo.

Una
vez que los clientes se percataron de estos hechos que les provocaron
detrimento patrimonial, efectuaron reclamos a la entidad bancaria, la
cual debió restituir dichos montos, asumiendo íntegramente el perjuicio
provocado por el actuar del ex ejecutivo, el que asciende a la suma
total aproximada de $146.079.331 por concepto de apropiación indebida de
dinero, quien se negó a restituirlos y además un perjuicio de
$100.502.003 por concepto uso malicioso de instrumento privado mercantil
falso. Tras quedar al descubierto estos acontecimientos, Gerardo
Menéndez Torres fue desvinculado del banco BCI en febrero del año 2016.

Reconoció los hechos

Bajo este contexto, y para llevar adelante el juicio abreviado y así evitar
un futuro juicio oral, donde podría ser absuelto o condenado por penas
superiores, el juez de Garantía le consultó si aceptaba los hechos por
los cuales era acusado en ambos delitos, y si era consciente de las
consecuencias que se derivan de la aceptación de los mismos, a lo cual
Menéndez respondió afirmativamente.

De
esta forma la fiscal Acuña está solicitando la pena única de tres años
de presidio menor en su grado medio por ambos delitos, más una multa de
21 unidades tributarias mensuales (UTM), y donde también se le
reconocerán las aminorantes de responsabilidad penal de irreprochable
conducta anterior y la colaboración sustancial al esclarecimiento de los
hechos.

“Hoy (ayer) hubo consenso de todos los intervinientes en orden a llevar y terminar este caso a través
de un juicio abreviado. La audiencia comenzó con la lectura de las
respectivas querellas y se han dado a conocer una serie de medios de
prueba vinculados a la investigación que duró cerca de cuatro años.
También se leyeron testimonios y documentos, lo que continuará durante
las próximas jornadas”, sostuvo la persecutora.

Cabe indicar que este juicio se extenderá por otras dos jornadas, entre la mañana del viernes y la tarde del próximo lunes.

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