Serán
un tribunal oral y tres jueces quienes resuelvan el destino judicial
del sujeto de iniciales M.Z., quien es acusado de abusar reiteradamente
de la hija de su expareja.
De
acuerdo con la investigación de la Fiscalía, los hechos ocurrieron
entre marzo y agosto de 2017, cuando la víctima tenía 10 años. En su rol
de padrastro quedaba al cuidado de la menor y sus hermanos.
Presuntamente, aprovechó esas oportunidades para realizar tocamientos en
la zona genital y otras partes del cuerpo de la víctima por debajo de
su ropa.
El
Ministerio Público solicita una condena de siete años para el imputado.
La parte querellante, el PRJ “Tus Derechos”, solicita 10 años; estiman
que el delito se agrava, pues se cometió cuando el imputado estaba a
cargo de los cuidados de la víctima.
Ayer
el Juzgado de Garantía remitió el auto de apertura al Tribunal Oral de
Punta Arenas. Será ahí donde el fiscal Fernando Dobson intentará
demostrar los presuntos abusos.