Ayer,
la Fiscalía decidió abrir una investigación en contra de José Miguel
Silva Quentuy por presuntamente haber manejado su vehículo en estado de
ebriedad durante el toque de queda.
Los
hechos habrían ocurrido en junio de 2020. Cuando regía el Estado de
Excepción Constitucional, personal del Ejército detuvo a un automóvil
conducido por el imputado y su acompañante.
Los
efectivos constataron que ninguno tenía salvoconducto para transitar en
la vía pública. Además, el conductor presentaba signos de estar ebrio,
por lo que llamaron a personal de Carabineros.
Cuando llegaron los policías, efectuaron un examen respiratorio que arrojó 2,02 gramos de alcohol por litro de sangre.
Ocho
meses después del incidente, el Ministerio Público decidió formalizar a
Silva Quentuy. En la audiencia, le comunicaron que sería investigado
por el delito de conducción en estado de ebriedad y sin licencia de
conducir. Además, le imputaron un delito por infracción a la normativa
higiénica.
Para
asegurar su comparecencia en futuras audiencias y considerando las
condenas previas del imputado, la fiscal Wendoline Acuña solicitó al
tribunal que impusiese el arraigo regional mientras dure la
investigación.
La
defensa se opuso a la medida cautelar pedida. A su juicio, los
antecedentes penales del imputado no eran un argumento sólido, pues su
última condena fue el 2016.
Finalmente,
el magistrado Franco Reyes optó por atenuar la medida cautelar
solicitada a arraigo nacional. Mientras duren los 60 días de
investigación, el imputado tendrá la prohibición absoluta de abandonar
el territorio chileno.