Desde
el Complejo Penitenciario de Punta Arenas, Cristián Catalán Mella,
escuchó la medida cautelar más rigurosa que se le puede aplicar a un
formalizado: prisión preventiva, mientras duren los 120 días de
investigación.
El
sujeto fue formalizado ayer por el delito cometido el viernes en Barrio
Prat, cuando habría acuchillado y asesinado a un ciudadano español.
La
determinación fue tomada por el juez Franco Reyes. “Dese orden de
ingreso. Prisión preventiva por constituir un peligro para la sociedad”,
dictaminó.
Los hechos
Según los antecedentes entregados por la fiscalía, las rencillas entre Catalán Mella y la víctima son antiguas.
La
víctima le habría debido el dinero de un arriendo en Puerto Natales
hace 2 años. Como la deuda estaba impaga, Catalán Mella comenzó a
hostigar al moroso por WhatsApp. Los mensajes -citados por la fiscal
Romina Moscoso- incluían amenazas de muerte e incitaba a que la víctima
fuera a su casa para pelear.
El
viernes 29 de enero, la víctima decidió ir a la casa de Catalán Mella.
Habría escalado el portón de 2 metros y entrado a la vivienda. En su
interior, ambos se enfrascaron en una riña y, con un cuchillo de doble
filo, el imputado habría apuñalado 11 veces al ciudadano español.
Según
la autopsia del Servicio Médico Legal, la víctima recibió estocadas en
el cuello, cuero cabelludo, extremidades y tórax. Las heridas en esta
última zona serían mortales: el sujeto murió por una anemia aguda.
Los
ruidos de la pelea fueron escuchados por un vecino, quien salió y vio a
Catalán Mella en la entrada de su casa. Según su declaración, tenía las
ropas ensangrentadas y actitud agitada.
“Me querían entrar a robar y lo maté, lo apuñalé”, le escuchó decir. El
mismo testigo declara las palabras del imputado contra otro vecino: “y
tú no te metas, porque también te voy a acuchillar”.
Carabineros llegó al Barrio Prat y detuvo al formalizado, quien reconoció haber asesinado a la víctima.
Al
lugar también concurrió la Brigada de Homicidios de la Policía de
Investigaciones para realizar las diligencias. Incautaron el teléfono
del presunto agresor, donde encontraron los mensajes que intercambió con
la víctima.
Debate
El Ministerio Público solicitó al tribunal
que Catalán Mella fuera a prisión preventiva, pues constituía un
peligro para la sociedad y su libertad ponía en peligro el éxito de la
investigación.
La
fiscal Moscoso argumentó que la pena asignada al homicidio frustrado
amerita la cárcel. Además, negaron que colaborase en la investigación,
pues dijo que estocó 2 acuchilladas y no 11, como constató la autopsia.
“La libertad del imputado constituye un peligro para la seguridad de la sociedad. Este es un delito de la máxima gravedad, dar muerte a otra persona”, dice la fiscal Moscoso.
La defensa esgrimió que el formalizado actuó en legítima defensa, pues él también recibió amenazas a través de mensajería instantánea.
“¿En
qué términos le responde mi representado a la víctima? En los mismos
términos en los cuales éste le dice amenazas. Si mi representado no
cumplía con el pago, esto tendría una respuesta violenta: le indicó que
si no pagaba, lo mataría”, dijo la abogada defensora, Vania Cáceres.
Tras escuchar a las dos partes, el juez Reyes se inclinó por la solicitud de la fiscalía.
Catalán
Mella, quien se encuentra en el complejo penitenciario desde la
ampliación de su detención, tendrá que permanecer en ese lugar hasta que
termine la investigación, en 120 días más.