Tras
más de 3 meses recluida en el complejo penitenciario, Ana Liz Pinochet
Villarroel puede respirar más tranquila. El Juzgado de Garantía de Punta
Arenas determinó que se levantase la prisión preventiva y se sustituya
por arraigo regional y prohibición de acercamiento a la víctima.
Ella
y su pareja Alfredo Lenis Montiel –también privado de su libertad–
habrían ingresado en noviembre del 2020 al departamento de un block en Ignacio Carrera Pinto con una llave sustraída. Presuntamente, ambos
robaron joyas avaluadas en 500 mil pesos, un parlante y $300 mil en
efectivo.
La
Brigada Investigadora de Robos (Biro) de la PDI pudo dar con su
paradero y fueron detenidos. El 19 de diciembre del año pasado los
formalizaron por robo en lugar habitado y, como medida cautelar, el
tribunal los envió a prisión preventiva.
Un
giro en los acontecimientos se produjo el 9 de marzo. La víctima del
robo llamó al abogado defensor Ramón Bórquez y dijo que la llave de su
departamento jamás fue sustraída, sino que se la entregó voluntariamente
a Lenis Montiel.
El
abogado Guillermo Ibacache dio detalles de esa conversación. “(A la
víctima) solo le interesa que le devuelvan sus cosas o el valor de las
mismas, y que esta causa no siga adelante porque indica que todos son
amigos”, dijo el abogado.
La fiscalía llamó a la dueña del inmueble a declarar el jueves pasado. Entregó su testimonio
al persecutor Sebastián González y reconoció nuevamente entregar la
llave a Lenis Montiel –quien fue su pareja–, pero lo había olvidado.
“La
víctima mantiene la declaración prestada durante el control de
detención: que le sustrajeron un parlante, 300 mil pesos en efectivo y
las joyas avaluadas en 500 mil pesos”, dijo el fiscal González.
Con
el nuevo antecedente, el panorama para ambos imputados cambió. En vez
de robo en lugar habitado, el Ministerio Público se abrió a considerar
las presuntas infracciones como hurto y violación de morada.
La
decisión de si los imputados podían salir de la cárcel o no, recayó en
el juez Juan Villa. En el caso de la mujer, el magistrado señaló que a
la mujer se le podría responsabilizar solo por violación de morada. Por
ello, determinó que quedase con arraigo regional y prohibición de
acercamiento a la víctima.
No
tuvo la misma suerte Lenis Montiel. Según el juez, en este estadio
procesal se podrían imputar los delitos de hurto y violación de morada.
“Se trata de dos delitos. Uno de ellos –el hurto– contempla una pena
privativa de libertad no menor, que parte de 541 días y puede llegar
hasta 3 años, sin perjuicio de la multa respectiva”, dijo.
Además,
el juez Villa consideró el prontuario del imputado, quien tiene
antecedentes por lesiones y delitos contra la propiedad. Por ello,
tendrá que continuar recluido en la cárcel.