Ayer se inició el juicio
en contra de un hombre que habría retenido a una mujer contra su
voluntad para atacarla sexualmente. Enfrenta cargos por secuestro y
violación, y el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas podría
condenarlo hasta con 12 años de cárcel.
Los
hechos habrían ocurrido el 4 de junio de 2020. Según la acusación, la
víctima concurrió a una casa ubicada en la Población Cardenal Silva
Henríquez para celebrar la entrega del departamento nuevo a una amiga.
Concluidos
los festejos, el grupo decidió quedarse en la vivienda por el toque de
queda que regía en la ciudad por la pandemia. Sin embargo, la afectada
decidió regresar a su casa ubicada en el sector Barranco Amarillo.
Solicitó los servicios de un Uber, pero no habían vehículos disponibles.
De acuerdo
con el Ministerio Público, el acusado –que era pareja de la mujer que le
entregaron su casa– se ofreció a llevarla. Ya en el vehículo, el hombre
cerró los pestillos y aceleró la marcha. Desvió su recorrido hacia
Enrique Abello, en dirección al cerro.
Una
vez que llegaron a un sitio alejado, el sujeto habría reclinado el
asiento donde se encontraba la víctima. Le quitó las vestimentas y la
penetró a la fuerza.
Producto
de la agresión, la afectada resultó con lesiones en el rostro y tórax,
además de heridas en su zona genital que son compatibles a un ataque
sexual.
Juicio
Custodiado
por Gendarmería, el encausado –que está en prisión preventiva–
concurrió ayer al centro de justicia para el primer día de juicio en su contra.
La
Fiscalía pide que lo condenen a ocho años de cárcel por violación y
otros cuatro años de presidio por secuestro. En su alegato de apertura,
la fiscal Wendoline Acuña solicitó al tribunal que resuelva con
perspectiva de género.
“El
acusado con sus acciones directas causó sufrimiento físico, sicológico y
sexual. Atacó su libertad individual ambulatoria, sin considerar cual
era la voluntad de la víctima, que era de total rechazo de estar con él
al lugar que la llevó”, dijo la persecutora.
La defensa intentará demostrar que las relaciones entre el imputado y la afectada fueron consentidas.
El juicio está programado para cinco jornadas. Contempla la declaración de cinco peritos y 14 testigos, incluyendo la víctima.