Ayer,
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas le impuso 841 días de cárcel al
protagonista de una persecución policial que concluyó con la incautación
de drogas y un sable. Aunque le abonaron el tiempo que lleva en prisión
preventiva, la pena tendrá que ser cumplida de manera efectiva en un
recinto penitenciario.
Los
hechos ocurrieron el 26 de agosto de 2021. En horas de la madrugada,
una patrulla de Carabineros se percató que el Hyundai conducido por
Alejandro Paredes Huisca no se detuvo ante un semáforo en rojo. Los
efectivos procedieron a fiscalizarlo, pero el chofer se dio a la fuga.
La
persecución policial se prolongó hasta la Villa Alto Andino. El
vehículo se detuvo frente a un domicilio en Circunvalación Ramón Cañas y
dos ocupantes descendieron. Uno de ellos se perdió de vista, mientras
que el otro se escondió en la casa.
Carabineros
registró el Hyundai, cuyo motor estaba encendido y sus puertas
semiabiertas. Encontraron una katana de 70 centímetros, un frasco con 14
gramos de marihuana, tres pastillas blancas y 111 mil pesos en
efectivo.
El
acusado abandonó el domicilio y lo detuvieron. No tenía licencia de
conducir y su examen respiratorio arrojó 0,88 gramos de alcohol por
litro de sangre. También le practicaron el narcotest, que dio positivo
en cocaína y marihuana.
Tras
casi un año preso, el condenado fue enjuiciado en un procedimiento
abreviado. El Juzgado de Garantía lo condenó por manejo en estado de
ebriedad, microtráfico de drogas y porte ilegal de arma blanca.
Además
de los 841 días de presidio, el sentenciado tendrá que pagar una multa
de 7 UTM (cerca de 340 mil pesos). Además, su licencia de manejo quedó
suspendida por cinco años.