El delito ocurrió el 22
de junio de 2021. Tras compartir en el bar, el acusado concurrió junto a
la dueña del establecimiento y otros sujetos a un inmueble ubicado en
calle Manuel Aguilar, donde ingirieron bebidas alcohólicas.
Entrada
la noche, el hombre se aprovechó del estado de intemperancia de la
mujer para abusar sexualmente de ella. La agresión quedó constatada a
través de cámaras de vigilancia que había en el lugar.
Luego
de analizar las pruebas ofrecidas por la Fiscalía, el Tribunal Oral en
lo Penal de Punta Arenas sentenció al acusado por abuso sexual en mayor
de 14 años. Le impusieron tres años de cárcel, pero se acogió la
solicitud de la defensa -representada por el abogado Juan Carlos
Rebolledo- y la pena se sustituyó por la libertad vigilada intensiva.
Mientras
se prolongue la pena, el sujeto tendrá que someterse a un programa de
intervención individual diseñado por Gendarmería. Además, no podrá
acercarse a la víctima en los próximos 10 años.