El
9 de agosto, Mario Agüero Barría escuchó desde su domicilio que debía
cumplir con prisión preventiva por un caso de homicidio frustrado en que
estaría involucrado. Aunque el tribunal le dio cinco días para que
fuese al Complejo Penitenciario de Punta Arenas, jamás se presentó.
Tras
despacharse una orden de arresto, la SIP de Carabineros lo encontró el
martes en el sector norte de Punta Arenas. Ayer, el tribunal controló la
detención e instruyó por segunda vez su ingreso a la cárcel.
“Marito”,
como es conocido entre sus pares, habría asistido en la feroz golpiza
propinada por Carlos Bahamondes Raniele –que cumple con prisión
preventiva desde abril– contra un joven que quedó hospitalizado e
incubado.
Según
los antecedentes de la Fiscalía, los imputados recogieron a la víctima
en la Población Nelda Panicucci y pasaron la tarde de verano consumiendo
alcohol, cocaína y clonazepam. Alrededor de las cuatro de la tarde,
Bahamondes Raniele se enfrascó en una discusión con el afectado en el
vehículo conducido por “Marito”. Presuntamente, la gresca concluyó con
golpes de objeto contundente en el rostro.
Con
el vehículo aún en movimiento, el agresor lanzó el cuerpo agonizante de
la víctima en un pasaje cercano al Hospital Viejo y a un jardín
infantil. Peatones vieron lo sucedido y llamaron al SAMU, cuyos
enfermeros llegaron al lugar y lo reanimaron.
Aunque
el joven sobrevivió, el equipo médico tuvo que reconstruir su quijada
con platino para que no perdiese el habla. La zona parietal de su cráneo
también sufrió fracturas.
Según
testigos en reserva que declararon a la SIP de Carabineros, los
imputados limpiaron el vehículo ensuciado de sangre y después lo
vendieron.