Casi
13 meses en prisión preventiva debió cumplir un joven de 23 años que
estuvo acusado de incendiar intencionalmente un vehículo en la población
Alfredo Lorca. Si lo hallaban culpable podía ser condenado a más de
siete años de cárcel, pero el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
decidió absolverlo.
En
un fallo de 26 páginas, los magistrados justificaron ayer sus razones
para cuestionar la participación del imputado en el incendio.
La quema ocurrió el 9 de noviembre
del 2020. Esa madrugada, Carabineros concurrió al lugar de los hechos y
supuestamente se entrevistaron con un vecino que identificó al joven
como el autor del incendio. Además, habría denunciado los daños que le
habría ocasionado el imputado en un vehículo.
El supuesto testigo ocular prestó declaración
en el juicio. Dijo no haber presenciado el incendio porque se
encontraba al interior de su local. También negó haber sufrido daños en
su móvil.
El
día del delito, Carabineros concurrió al domicilio del imputado. Dormía
con la ropa puesta y a su lado yacían dos encendedores.
De acuerdo a una de las pericias que analizó el tribunal, la incautación de los encendedores no son suficientes para ocasionar
el incendio del vehículo. El profesional declaró al tribunal que su
utilización habría herido al joven, lo cual no se pudo apreciar en la
constatación de lesiones.
Además, el examen químico forense aplicado al imputado no arrojó la presencia de líquidos acelerantes.
Otra
prueba considerada por el tribunal fue la llamada a Carabineros a
través de la Central de Comunicaciones (Cenco). El denunciante comunica
que un automóvil está envuelto en llamas y que ve a una persona con
polerón claro huyendo hacia el cerro.
Al
ser detenido, el imputado vestía una chaqueta negra y por debajo una
polera gris. Según la sentencia, estos indicios “mal podrían vincularlos
con los hechos materia de la acusación”.
Concluido el juicio, el imputado pudo abandonar el Complejo Penitenciario de Punta Arenas.