Niegan salida de la cárcel a imputado por robo con intimidación

A
casi dos meses de ser enviado al Complejo Penitenciario de Punta
Arenas, la defensa de Raúl Andrés Salazar Araneda, solicitó ante el
juzgado de garantía que se buscase otro cumplimiento de cautelares.

El
reo fue formalizado en noviembre del 2020 por robo con intimidación,
porte de arma blanca en la vía pública e infracción a la cuarentena
vigente.

Según
los antecedentes de la fiscalía, el imputado deambulaba por los
pasillos de una carnicería ubicada en el centro de la ciudad. De
improvisto, tomó una botella de alcohol y encar
ó al encargado del local en la salida. “Déjame pasar o te rompo la botella en la cara”, le habría dicho.

El
imputado se encontraba en situación de calle y solía merodear la
esquina de las avenidas España y Angamos. Fue detenido por Carabineros
por caminar con un cortaplumas de 10 centímetros. Tras ser aprehendido,
se pudo vincular su participación con los hechos ocurridos en la
carnicería.

Ayer,
la defensa de Salazar Araneda reconoció que el formalizado incurrió en
una apropiación ilícita y que provocó a un dependiente. Sin embargo, se
solicitó que se
recalificara el delito imputado al sujeto.

“No
estamos en presencia de un delito complejo, como es el robo con
intimidación. Estamos ante la presencia de dos figuras distintas: un
hurto, porque la especie ya había sido sustraída ilegítimamente. Además,
estamos ante un delito de amenazas no condicionales”, dijo la abogada
de la Defensoría Penal Pública, Verónica Reyes.

El
Ministerio Público se opuso a que Salazar Araneda saliese de la cárcel.
Según el fiscal Cristián Opazo, se necesitaban nuevos antecedentes para
que las medidas cautelares fueran reevaluadas por el tribunal.

“Las
alegaciones que hace la defensa son las mismas a las que se hicieron en
el control de detención. No se ha aportado ningún antecedente nuevo,
más allá del paso del tiempo”, dijo el persecutor.

La
fiscalía añadió que sí se estaba ante un robo con intimidación, pues la
amenaza que habría propinado el imputado fue su estrategia para
apropiarse de la especie y salir del local.

“Esta es una violencia o intimidación
que se realiza en el momento. Sin intención alguna de pagar la especie,
el imputado le dice al encargado del local ‘sale o te rompo la
cabeza’”, dijo el fiscal Opazo.

Tras
escuchar a las partes, el juez Franco Reyes -quien decretó la prisión
preventiva de Salazar Araneda en noviembre pasado- se inclinó por
mantener la medida cautelar contra el imputado.

“No
es posible entender que por el solo hecho que, como lo sostiene la
defensa, incorporar la especie dentro de sus ropas se genere el ánimo de
aprovechamiento ilícito y que se configure un ilícito distinto a su
formalización”, dijo el magistrado.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS