Un
joven de 25 años que fue sentenciado en noviembre por lesionar a su
exconviviente fue ingresado ayer al Complejo Penitenciario de Punta
Arenas. Carabineros lo ubicó tras haber agredido a la misma víctima, que
esta vez sufrió heridas de carácter grave.
Su arresto se concretó en la noche del domingo. Aunque tiene vedado el ingreso
por resolución judicial, el imputado se encontraba en la casa de su
expareja. Ambos se enfrascaron en una discusión hasta que el hombre
perdió el control. El parte policial indica que le propinó una bofetada
en el rostro y le arrojó un bolso en la cabeza.
La
mujer fue trasladada al Hospital Clínico de Magallanes por su madre.
Resultó con una fractura nasal y heridas cortantes en su cuero
cabelludo. De acuerdo a la ficha clínica, sus lesiones fueron
calificadas como graves por el equipo médico.
La
denuncia se realizó en el recinto asistencial. Una patrulla de
Carabineros concurrió al domicilio de la afectada y se encontraron con
el imputado, quien se había quedado en el lugar.
El
hombre registraba una orden de arresto desde mediados de noviembre del
2021. El Juzgado de Garantía de Punta Arenas lo había sentenciado a
cumplir 541 días de cárcel por lesionar a la misma víctima. Además lo
condenaron a dos años de prohibición de acercamiento y contacto.
La
pena debía ser cumplida de manera efectiva, pero el imputado jamás se
presentó a la cárcel de Punta Arenas. Aunque el tribunal despachó la
orden de arresto, su paradero fue ubicado tras reincidir en delitos de
violencia intrafamiliar (VIF).
Ya
dispuesto ante la justicia, el Ministerio Público lo formalizó por dos
delitos: lesiones menos graves en contexto VIF y desacato.
El fiscal Manuel Soto solicitó la imposición de la prisión preventiva:
“La libertad del imputado supone un peligro para la seguridad de la
ofendida, además de un evidente peligro de fuga”, dijo.
El
tribunal no impuso la prisión preventiva por una razón técnica: no se
podían decretar medidas cautelares para un hombre que debía ser enviado a
la cárcel por una sentencia vigente. Por ello, solo decretó
orden de ingreso para que Gendarmería lo trasladase al Complejo
Penitenciario para que cumpla la pena de 541 días de presidio.
En paralelo, el imputado será investigado durante 90 días por la agresión ocurrida el domingo.