Hasta
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas acudió la defensa de Derek
Hernández Medina. Su objetivo era cambiar la medida cautelar que pesa en
su contra -prisión preventiva- por otra menos rigurosa.
Hernández
Medina, quien siguió el desarrollo de la audiencia desde el Recinto
Penitenciario de Punta Arenas, está privado de su libertad tras ser
formalizado por tráfico de drogas en septiembre del año pasado.
El
imputado es investigado porque sería el destinatario de una encomienda
proveniente de Canadá que contenía casi 10 mil dosis de éxtasis. Según
la Fiscalía, el producto está avaluado en 300 millones de pesos.
La
Policía de Investigaciones (PDI) detectó la sustancia en el aeropuerto
de Santiago. Para identificar al receptor del paquete, monitorearon su
traslado hasta la casa de otro sujeto, Luis Carrasco Medina. Cuando lo
detuvieron e incautaron su teléfono, descubrieron que antes había
enviado un mensaje de WhatsApp a Hernández Medina. “Llegó tu sobre, ven a
buscarlo”, decía.
Según
la Fiscalía, ambos sujetos se habrían conocido en la cárcel por causas
previas. Carrasco Medina fue sindicado como quien prestó su nombre para
recibir la encomienda, mientras que a Hernández Medina se le
responsabilizó por ser el destinatario final. Ambos fueron enviados a
prisión preventiva.
Por
tercera vez, la defensa intentó sacar a Hernández Medina de la cárcel.
En diciembre pidieron una revisión de medidas cautelares ante el
juzgado, la que no tuvo efecto. Ese mismo mes, los abogados apelaron
ante la Corte de Apelaciones para que se revocara la prisión preventiva,
siendo el recurso rechazado.
La defensa recurrió ayer al tribunal
para esgrimir un nuevo antecedente: el testimonio del imputado ante la
Fiscalía el 26 de enero pasado. “La diligencia que faltaba, que era la
declaración de mi representado, se cumplió”, argumentó el abogado
Mauricio Ibacache.
El
fiscal Manuel Soto reconoció acudir al recinto penitenciario ese día
para tomar la declaración del formalizado. Sin embargo, señaló que su
testimonio no supuso ningún avance para la investigación.
“¿Qué fue lo que me dijo, su señoría? Me dijo que él no tenía nada que
ver, que no tenía ninguna participación. Dijo que él estaba concertado
para un emprendimiento de venta de mascarillas. Supuestamente eso fue lo
que iba a buscar”, dijo el persecutor ante el Juzgado de Garantía.
Tras
escuchar a las dos partes, el juez de garantía, Franco Reyes, decidió
no conceder una medida cautelar más flexible para Hernández Medina. “El
tribunal estima que estos antecedentes ya fueron objeto de conocimiento
en su oportunidad”, dijo el magistrado.