Tras
19 meses de haberse suspendido el ingreso de visitas a las cárceles
por la pandemia, desde este mes se permite el retorno de las visitas
íntimas a las unidades penitenciarias de Punta Arenas y Puerto Natales.
Este
es un beneficio al que sólo acceden los internos de buena conducta, ya
sean imputados y condenados. Deben ser solicitadas con anticipación y de
manera voluntaria por las personas privadas de libertad.
Las
personas previamente enroladas deben someterse a un protocolo previo a
la visita. Esto incluye toma de temperatura, presentación de carnet de
movilidad, uso de mascarilla, la aplicación de alcohol gel y una
encuesta sintomatológica.
Por
su parte, Gendarmería verifica previamente que las visitas sean
cónyuges o parejas estables con un vínculo emocional o afectivo superior
a los seis meses, para luego, tras cumplir con todas las exigencias y
protocolos, se permita un contacto de mayor intimidad que puede incluir
el ejercicio de la sexualidad dentro de un espacio reservado y digno al
interior de las cárceles, espacio conocido como venusterio.
El
director regional de Gendarmería en Magallanes, coronel Antonio Ibarra
Lillo, valoró el retorno de las visitas íntimas. “Ha sido un regreso muy
esperado por la población penal y que se ha realizado sin
inconvenientes. En ese sentido, hago el llamado a todos los familiares
que quieran acceder a estas visitas, y que ya se encuentren autorizados
por el área técnica de la respectiva unidad, a poder acercarse a las
dependencias correspondientes”, manifestó.