La tarde de ayer se dio a conocer, por parte de los
magistrados del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, la sentencia en
contra de una ciudadana de nacionalidad colombiana, quien a inicios de este año
fue sorprendida intentando ingresar una considerable cantidad de clorhidrato de
cocaína a la Región de Magallanes.
Según la acusación, el hecho aconteció cerca de las 6,15
horas del 15 de enero pasado, cuando el personal del Servicio Nacional de
Aduanas, que desempeñan sus funciones en el aeropuerto internacional Carlos
Ibáñez del Campo, inspeccionó a la acusada, identificada como Maira Celenia
Tascón Angulo, quien denotó evidente nerviosismo tras arribar al territorio más
austral en un vuelo proveniente desde la ciudad de Santiago.
En un inicio, la mujer manifestó no portar ninguna sustancia
ilícita, sin embargo, los fiscalizadores observaron una notoria protuberancia
que sobresalía desde el sector de su abdomen. A raíz de aquello, le consultaron
nuevamente si ésta traía consigo algún objeto o elemento en dicho lugar de su
cuerpo, reconociendo finalmente que sí transportaba droga.
Por lo anterior, la acusada entregó dos trozos tipo ladrillo
de una sustancia compacta, de color blanco, que venía envuelta en papel alusa
transparente y que mantenía adosada a su cuerpo. Tras las pruebas de rigor
efectuadas por la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI),
se descubrió que la sustancia correspondía a clorhidrato de cocaína, y cuyo
peso total arrojó 2 kilos 23 gramos.
Asimismo, se le incautó un teléfono celular y la suma de
105.000 pesos en dinero en efectivo.
“Lo hice en un momento de desesperación”
Durante la audiencia de juicio realizada a inicios de esta
semana, la imputada renunció a su derecho a guardar silencio y admitió que el
trabajo de “burrera” o transportadora de droga lo realizó en un momento de
desesperación, cuando le informaron que la casa que estaba construyendo en su
tierra natal estaba en proceso de ser revendida, proyecto por el cual se
encontraba trabajando y reuniendo dinero
en otros trabajos que desempeñó en el norte de Chile.
Cabe indicar que el fiscal Manuel Soto había solicitado al
Tribunal que Maira Tascón fuese sentenciada a cumplir la pena de siete años de
cárcel efectiva, además de pagar una multa que asciende a las cien unidades
tributarias mensuales. No obstante, los jueces resolvieron finalmente
condenarla a la pena de cinco años y un día, la cual deberá purgar con cárcel
efectiva, mientras que la multa se redujo considerablemente a dos UTM.
La rebaja en la pena que se pedía inicialmente tiene que ver
con que el Tribunal acogió la circunstancia atenuante de irreprochable conducta
anterior, empero rechazó que la acusada haya colaborado sustancialmente al
esclarecimiento de los hechos.