El
sábado, se dio a conocer la sentencia en contra de una ciudadana de
nacionalidad colombiana quien la semana pasada fue llevada a juicio tras
ser acusada por el Ministerio Público como autora del delito de tráfico
de drogas, hecho que fue descubierto el 24 de agosto del año 2019 en
Punta Arenas.
Según
los hechos contenidos en la acusación, el referido día, a eso de las
20,30 horas, el personal de la Brigada Antinarcóticos de la Policía de
Investigaciones (PDI), llegó hasta el aeropuerto Carlos Ibáñez del
Campo, detectando con la ayuda de los canes asistentes a la imputada
identificada como Teresa Angulo Bonilla, a quien le efectuaron un
control de identidad y posterior revisión de su vestimenta, logrando
apreciar que ésta mantenía un bulto de forma irregular bajo su polera.
Tras
efectuarle una fiscalización más detallada, los detectives encontraron
ocho paquetes de forma irregular dentro de un body, los que estaban
envueltos en papel alusa, los cuales contenían un total de 2,115 kilos
de clorhidrato de cocaína.
En
este caso, los magistrados consideraron la prueba testimonial, pericial
y documental que fue incorporada por el fiscal Manuel Soto, dando por
acreditada la existencia del ilícito como la participación punible que
le correspondió a la imputada.
Reincidente
Además,
se estimó que en este caso concurría la agravante de responsabilidad
penal de haber sido condenada el pasado 17 de marzo de 2019 por el
Primer Juzgado de Garantía de Santiago, también como autora por el
delito de tráfico ilícito de drogas a la pena de 3 años y un día de
presidio, la cual se le reemplazó por la libertad vigilada intensiva,
además de una multa de 40 unidades tributarias mensuales (UTM).
Cabe
recalcar que dicha causa se originó la mañana del 27 de septiembre de
2018, horas en el aeropuerto de Santiago, cuando la imputada procedía a
abordar un vuelo con destino a Punta Arenas, manteniendo oculto en su
equipaje de mano 200 capsulas ovoidales con un total de 2,56 kilos de
clorhidrato de cocaína, siendo sorprendida por funcionarios de la PDI
Por otra parte
Por
otra parte, los magistrados decidieron rechazar la circunstancia
atenuante de colaboración sustancial al esclarecimiento de los hechos
que había invocado el abogado Ramón Bórquez.
Para
resolver aquello se indicó en la sentencia que “en este caso nos
encontramos ante una flagrancia, ya que a través de una alerta efectuada
por un ejemplar canino, éste hace una marcación en la acusada por lo
que se procede a su control de identidad, realizando el hallazgo de la
sustancia en cuestión, que realizadas la pruebas de campo arrojó
coloración positiva para la presencia de clorhidrato de cocaína, por lo
que la declaración de la encausada nada aportó a la investigación,
traduciéndose simplemente en una carencia de entorpecimiento al
procedimiento en cuestión que de ningún modo denotó colaboración al
esclarecimiento de los hechos”.
Debido
a todo lo anterior, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
sentenció a Teresa Angulo Bonilla a la pena de 10 años de cárcel, misma
condena que había solicitado desde un inicio el Ministerio Público,
además de una multa de 40 unidades tributarias mensuales (UTM).