Tras
casi nueve meses recluida en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas,
la mujer de iniciales J.R.F. escuchó la condena en su contra. Cumplirá
con tres años de cárcel y debe pagar una multa de casi 500 mil pesos.
El
tribunal la condenó por tráfico de drogas. En octubre del año pasado
ingresó a Magallanes 232 comprimidos de éxtasis a través de una
encomienda.
También
fue sentenciada la cómplice de la operación. Por prestar su nombre en
el ingreso del paquete la sentenciaron a un año de libertad vigilada
intensiva y al pago de la misma multa que J.R.F.
La incautación
Ante
las sospechas de que la acusada se dedicaba al tráfico de drogas en la
región, el Ministerio Público tramitó una orden judicial para intervenir
su teléfono celular. La Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen
Organizado (Brianco) de la PDI se encargó de monitorear sus
conversaciones.
A
fines de septiembre del año pasadola unidad descubrió que la mujer
coordinaba el ingreso de sustancias a Magallanes. La droga llegaría en
una encomienda y a través del nombre de una amiga, quien se encargaría de retirarla.
El
2 de octubre el paquete llegó a la sucursal de Chilexpress en Avenida
España. La PDI estaba prevenida e irrumpió en el local con sus canes
detectores de droga. Abrieron la encomienda y se encontraron con una
parka roja, en cuyo bolsillo había 232 comprimidos camuflados con un
forraje de bolsas plásticas y papel aluminio.
La
droga fue sometida a análisis químico y arrojó como resultado MDMA,
sustancia coloquialmente conocida como éxtasis. El decomiso se avaluó en
cerca de 6 millones de pesos. La dueña de la encomienda fue detenida la misma tarde de la incautación.
Sentenciada
La
acusada esperó el juicio en su contra cumpliendo con prisión
preventiva. Finalmente, ayer se sometió a un procedimiento abreviado
junto a la amiga que prestó su nombre en la encomienda. Ambas admitieron su responsabilidad en los hechos investigados y fueron condenadas.
“Movilizaron
una cantidad importante de droga”, dijo el juez Juan Villa. “No cabe
sino concluir que la misma estaba destinada para ser traficada”, agregó.
Aunque
la cómplice del delito pudo acceder a una pena en libertad, la dueña de
la droga no tuvo la misma suerte. Cumplirá con los tres años de cárcel
de manera efectiva, pues tiene una condena previa por lesiones.