Ayer
fue el segundo día del juicio oral contra Javier Eduardo Silva Silva,
quien está acusado de violar a quien fuera su pareja. El formalizado se
encuentra en prisión preventiva desde mediados del 2019 y arriesga una
pena que asciende a los 15 años.
Durante
la jornada, el fiscal a cargo de la investigación, Fernando Dobson,
llamó a la víctima para que testificase ante el Tribunal Oral en lo
Penal de Punta Arenas sobre su versión de los hechos.
Su
declaración es una de las pruebas de este juicio, el que comprende de
13 testigos y 2 peritos. El proceso se extenderá por 3 días.
La
víctima -enfermera de profesión- conoció al presunto agresor en una
discoteca, y después se lo encontró en el recinto médico donde
trabajaba, pues el imputado estuvo internado por problemas de salud.
Tras
la insistencia del acusado, ambos comenzaron una relación a fines del
2018. Según la víctima, ésta habría estado marcada por los celos del
formalizado, quien tenía una actitud posesiva y controladora sobre ella.
La
acusación de Fiscalía establece que en mayo del 2019, la víctima
sostuvo una discusión con el imputado motivado por los celos de éste. En
aquella oportunidad, el sujeto habría agredido y violado a la mujer.
El
testimonio de la víctima rondó en torno a otro episodio. En julio de
ese año, la mujer fue a la discoteca sin su entonces pololo. Entonces,
el acusado comenzó a insultarla por celular y acudió al lugar, donde
comenzaron a discutir.
Posteriormente
fueron a la casa del agresor, quien procedió a ocultarle sus
pertenencias para evitar que se fuera. “Tenía esa mala costumbre de
quitarme las cosas cada vez que yo no quería hacer algo que él dijera”,
dijo la víctima.
Posteriormente,
el formalizado habría forcejeado a la víctima y procedido a violarla.
Además, en esa oportunidad el acusado habría arrojado y destruido su
celular, avaluado en 200 mil pesos. Ese elemento fue utilizado como
medio de prueba por parte del Ministerio Público.
“Muchas
veces le dije que no quería estar con él, que no quería tener
relaciones con él”, dijo la víctima, quien constató lesiones
policontusas tras realizar la denuncia a Carabineros.
Versiones contrapuestas
La defensa del acusado, a cargo del abogado Guillermo
Ibacache, intentó que el testimonio de la víctima no se considerara
porque se encuentra en tratamiento psicológico. Esto fue discutido por
los jueces, quienes se inclinaron por la posición de Luis Álvarez, quien
preside el jurado y optó por la pertinencia de la prueba.
El
abogado señala que la versión de su defendido se contradice con el
testimonio de la víctima. “La posición nuestra es que la versión
correcta es la de él. Jamás abusó sexualmente de ella, ésta es una
relación de pololeo y las relaciones sexuales siempre fueron voluntarias”, dice.