Miles de ovejas inundaban ayer la inmensidad de
las estancias magallánicas aprovechando la oportunidad que les brinda el
cambio de pasto y con ello, la posibilidad de acceder a una mejor
calidad de nutrientes.
Miles de ovejas inundaban ayer la inmensidad de
las estancias magallánicas aprovechando la oportunidad que les brinda el
cambio de pasto y con ello, la posibilidad de acceder a una mejor
calidad de nutrientes.