En medio de la controversia diplomática entre Santiago y Buenos Aires, el jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina (JEMGA), almirante Juan Carlos Romay, reconoció de forma explícita la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes.
En una entrevista concedida al medio Infobae, la autoridad naval abordó la relevancia geopolítica del extremo austral y de las rutas interoceánicas. “El Atlántico Sur es un lugar estratégico porque, en esta región, tenemos los principales pasos bioceánicos para conectar el Atlántico con el Pacífico, ya sea a través del Estrecho de Magallanes, que pertenece a Chile, o, por el extremo sur, el cabo de Hornos”, afirmó el almirante.
Desarrollo logístico y disuasión
El jefe militar enfatizó la necesidad de fortalecer las capacidades trasandinas y desarrollar proyectos como la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego para competir en materia de servicios logísticos Antárticos.
“En el presente, la mayoría de los buques de diferentes países que hacen sus proyectos antárticos, van hacia Punta Arenas, en Chile, donde tienen más servicios (…). Si los buques pudieran hacer su logística en Tierra del Fuego, se quedarían allí”, señaló Romay sobre los desafíos de su país en la zona.
Origen del conflicto diplomático
Las declaraciones de Romay suceden a la marejada política provocada por los dichos del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde. En una entrevista emitida el pasado 23 de agosto, el jefe de la aviación sostuvo que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía” de Argentina.
Sus palabras motivaron el envío de una nota de protesta por parte de la Cancillería chilena, recordando que la delimitación y soberanía sobre el Estrecho de Magallanes están plenamente fijadas en el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
Ante el reclamo, el Gobierno de Javier Milei debió ratificar la plena vigencia de ambos tratados internacionales, reafirmando el respeto a los acuerdos bilaterales vigentes y catalogándolos como definitivos para la República Argentina.