La
Comisión Mixta que tramita el proyecto de ley sobre Fortalecimiento de
la Regionalización, aprobó esta semana el proyecto que establece el
traspaso de competencias a los gobiernos regionales. De esta manera, el
proyecto, que forma parte de la Agenda de Descentralización y que
viabiliza la elección democrática de los futuros gobernadores
regionales, a realizarse el año 2020, quedó en condiciones de ser
despachado y posteriormente votado por las respectivas salas del Senado y
de la Cámara de Diputados. Esta iniciativa en el detalle propone un
procedimiento para la transferencia de competencias, modifica la
estructura administrativa de los gobiernos regionales, creando tres
nuevas divisiones: Fomento Productivo e Industria; Desarrollo Social y
Humano, e Infraestructura y Transporte, crea el cargo de Administrador
Regional el que será colaborador directo del Gobernador Regional,
correspondiéndole la gestión administrativa del gobierno regional y la
coordinación del accionar de los jefes de cada una de las divisiones y
crea una Unidad de Control. A su turno el proyecto dispone y regula la
obligatoriedad de los Convenios de Programación, fortalece las
facultades de fiscalización del Consejo Regional, elimina la
denominación numérica para las regiones, confiere a los gobiernos
regionales la facultad de elaborar y aprobar un Plan Regional de
Ordenamiento Territorial, con carácter vinculante y obligatorio; y de
proponer un Proyecto de Zonificación del Borde Costero de la región al
Ministerio de Defensa. De esta manera avanzamos hacia un estado
descentralizado, con Gobiernos Regionales fuertes, sin lugar a dudas la
mejor noticia de la semana. Quedan para la discusión futura reformas al
marco constitucional, a mi juicio necesarias para un efectivo proceso de
descentralización del país, asociado a un cambio de la actual
organización territorial del Estado. En efecto, nada se señala sobre los
Servicios Públicos que serán regionalizados, cuáles serán las
facultades que los Intendentes o Gobernadores tendrán sobre ellos, si
finalmente contaremos con una ley de rentas regionales que permitan la
descentralización en los ingresos, entre otras materias. ¿Podrá algún
día el intendente regional ejercer el rol de administrador de su
territorio?. Para dar respuesta a estas interrogantes, es imprescindible
explicar la gran lentitud y dispersión con que avanza la agenda de
descentralización. Sin embargo yo me quedo con las palabras del
Subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo que al presentar
esta iniciativa en el congreso señalaba que hecho de que los ciudadanos y
ciudadanas puedan votar a su máxima autoridad regional va a generar por
sí solo más autonomía, ya que los futuros gobernadores regionales van a
responder por su gestión ante los habitantes de su región y no ante La
Moneda, así es como van a defender los intereses de su territorio y no
los del gobierno de turno. Sòlo digo, así sea.