En
mi percepción personal estoy observando actitudes y acciones que
muestran ciertos actos de angustia y desesperación a medida que se
acercan las fechas de los comicios electorales en varios grupos
políticos, mi partido no es la excepción, por lo que reconozco lo que
sucede al interior de mi propia tienda política, esto me irrita y me
desagrada profundamente, porque imagino una metáfora de lo que está
pasando con un gesto de rendición y entrega antes de iniciar una
batalla. Después de muchos intentos y de resolverse finalmente la
designación de un candidato presidencial de la Democracia Cristiana para
competir en la elección Presidencial, la labor de Carolina Goic no ha
sido precisamente muy fácil, fue una decisión difícil, compleja pero muy
necesaria, desde mi particular punto de vista con ello quedó
absolutamente demostrado que la DC se atrevía a ponerse en campaña para
demostrar su dignidad, recuperar sus valores y de paso establecer nuevas
conductas en su forma de practicar la política.
Aquellos que impidieron
que se concrete una elección primaria “realizable” en la Nueva Mayoría,
lograron su objetivo, enterraron a varios, entre ellos a Ricardo Lagos,
José Miguel Insulza y varios otros, pero Carolina Goic no sucumbió,
resistió y perseveró con un trabajo encomiable para promover los valores
y las condiciones que para los DC son esenciales en un programa de
Gobierno, se nos caricaturizó como la campaña del 1%, Candidatura
testimonial, Irrelevante, contra aquello la verdad se ha ido lentamente
manifestando, fíjense que ahora aceptando lo que las encuestas
“encargadas” dicen, nadie discute la importancia de la candidatura de
Goic, se da la paradoja que es el candidato que marcha primero en las
encuestas el que hace un reconocimiento interesado a la DC en la figura
del acaecido Presidente Patricio Aylwin y desde al lado se aprecia el
respeto y consideración que ha ido cimentando la candidatura de Goic,
esta primera parte la he dedicado a ese análisis, declarando que sin ser
un personaje cercano al entorno inmediato de Carolina Goic me ha
parecido de un tremendo valor y capacidad lo demostrado por ella en esta
campaña, por ello lo reconozco.
Pero
por supuesto la intención principal de esta columna está dedicada a
observar como algunos próceres políticos, antes de que termine la cueca
ya quieren bailar tango, es decir están más preocupados de la segunda
vuelta antes de terminar la primera, es obvio que aquello tiene que ver
con quienes aspiran a tener cargo en la próxima administración y eso no
solo pasa en mi partido, pasa en todos los partidos, sucede que ya
existen quienes ofrecen cargos y otros buscan canchas de aterrizaje
igual que un avión en apuros, otros aspiran a seguir siendo corchos de
modo de seguir flotando independiente de los resultados de la tormenta.
Aquí
aparece como muy coherente algo que estoy escuchando entre varios de
los postulantes a la Moneda, la Meritocracia, si realmente independiente
de quien gane las elecciones, los cargos principalmente técnicos van a
quedar en manos de los mejores, podremos sentirnos orgullosos y celebrar
un gran avance en la administración de nuestro país y por ende de
nuestra región.
Como
debo reconocerles honestamente soy un tanto escéptico y desconfiado en
los contenidos sobre los discursos políticos electorales, de verdad
espero equivocarme y poder presenciar un cambio trascendente en la forma
que se desarrolle la política en nuestro país a partir de la próxima
administración, cualquiera esta sea.