Para
el comercio minorista de Punta Arenas, la crisis sanitaria desatada a
raíz del Coronavirus ha generado dos realidades contrapuestas, declaró
ayer el vicepresidente de la Cámara de Comercio Detallista, Juan Pablo
Martínez.
Según
explicó el dirigente, “los almacenes de barrio han visto aumentar sus
ventas de modo importante e, incluso, yo diría que es un fenómeno que
podría quedarse como consecuencia de esta crisis ya que cada vez más
personas los prefieren a las filas de los supermercados. Pero quienes no
venden artículos de primera necesidad lo están pasando muy mal y por
ello es que hemos impulsado una campaña social. Me temo que si el
gobierno no toma medidas más enérgicas podría haber consecuencias
sociales muy serias, ya que las personas son capaces de hacer lo que sea
para alimentar a sus familias”.