Currieco, es un adulto mayor de 72 años, quien padece alzheimer, y además tiene dificultades visuales, al sufrir de cataratas.
Hasta ayer aún no se sabía nada de su paradero. Pese a lo anterior los familiares manifestaron haber recibido una gran cantidad de llamadas de la comunidad, donde se señalaba haberlo visto en distintos sectores, desestimándose más tarde que se tratara de su familiar.
La denuncia por presunta desgracia se mantiene vigente por parte de los familiares, quienes mantienen intacta la fe de que aparecerá con vida.
El hombre vive en la Población El Pingüino de Punta Arenas, y durante el día es cuidado por familiares, pero en las noches se queda solo, por lo que le dejan cerrado el portón con candado. Este viernes la situación cobró un giro, luego de que uno de los arrendatarios dejara el portón abierto, lo que aprovechó para salir del lugar, sin que hasta el momento se tenga conocimiento de su paradero.