La historia de Cristina Barrionuevo, de 45 años, y su hija Dalma Miranda, de 24 años, con Síndrome de Down, es conmovedora.
Hace un año decidieron ser socias en la fabricación de alimentos, dulces y salados, y comercializarlos entre vecinos y contactos en general.
Para el primer impulso, participaron del programa Yo Emprendo Semilla y a posteriormente accedieron a talleres de capacitación y a un capital para financiar un plan de negocio para la adquisición de bienes e insumos que les permitan iniciar un negocio.