La Iglesia Católica de Magallanes está de fiesta. Durante la jornada de ayer ordenó a siete diáconos permanentes.
La
ceremonia se desarrolló en la Iglesia Catedral de Punta Arenas y la
celebración fue presidida por el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres
Florence.
La
liturgia de ordenación diaconal se desarrolló observando los protocolos
sanitarios impuestos por la Autoridad Sanitaria, por ello, un pequeño
grupo de personas pudo asistir presencialmente; entre los que se
contaban sus familiares y amigos.
La
doctrina católica establece que el grado de diaconado es un grado de
servicio, que viene establecido desde el tiempo de los apóstoles, como
lo atestigua el trozo del libro de los Hechos de los apóstoles, apuntado
al inicio de este resumen, así como en lo expresado por el Apóstol San
Pablo en su carta a Timoteo: “También los diáconos deben ser dignos, sin
doblez, no dados a beber mucho vino ni a negocios sucios, que guarden
el Misterio de la fe con una conciencia pura. Primero se les someterá a
prueba y después, si fuesen irreprensibles, serán diáconos”.
En
la instancia fueron ordenados Jorge Millán Millán, Juan Peña Araya,
Freddy Bustamante Haro, Juan Antonio Araya, Luis Viel Lizama, Eric
Morales Salgado y Francisco Gallardo Guerrero.
En
la instancia el obispo agradeció el servicio que entregarán los siete
nuevos diáconos, quienes estuvieron acompañados en la instancia por sus
respectivas esposas.