Con
temperaturas que llegaron a los 16 grados en Punta Arenas, cientos de
personas salieron ayer a disfrutar del calor en la costanera de esta
ciudad.
Junto
a las aguas del Estrecho de Magallanes, los habitantes de la ciudad
encontraron aquí, un bienvenido espacio para escapar del encierro en que
muchos han vivido por tanto tiempo, debido a la pandemia y la
prolongada cuarentena que se ha extendido en la ciudad.
Aunque
muchos de los asistentes no portaban mascarilla y, en ocasiones,
tampoco se observó mucha distancia social, para la mayoría se trató de
un momento para llenarse de energías en el brevísimo verano austral.