Desde
hace más de treinta años, el segundo domingo de enero, el mundo
católico de Magallanes vive su fe con una masiva peregrinación al
santuario de la Virgen de Montserrat, ubicado en la comuna de Río Verde.
El
año pasado, más de 500 fieles asistieron hasta la gruta emplazada en un
hermoso paraje, frente a las aguas de un Océano Pacífico que se abren
paso hasta allí, a través de la moribunda cordillera de Los Andes.
Pero este año, esa tradición se rompió debido a la pandemia.
La
alcaldesa de Río Verde, Tatiana Vásquez, lamentó este hecho. “Es
lamentable, pero dada la situación sanitaria y el aumento de contagios
en la región por el Covid, es imposible que se pueda efectuar la
peregrinación”.
Descartó
además que la medida afecte en lo económico a la comuna. “La
peregrinación tiene un valor religioso para la comunidad y las familias
que asisten, pero no es un aporte económico para la comuna”.