Con
la desesperación de no poder ver a su hija por impedimento de su
expareja, un hombre de 35 años hizo pública su historia, ya que no es
escuchado por ninguna entidad, a pesar de tener todo lo legal en regla
para poder estar con la pequeña.
José
Luis Mancilla llegó hasta Diario El Pingüino, con la intención de ser
escuchado, ya que se le han cerrado todas las puertas. “Esto se arrastra
desde hace más de un año, llegué a los tribunales de Familia, y se
establecieron las visitas. Cada vez que llego de mi trabajo quiero ver a
mi hija y disfrutar con ella, pero su mamá busca una y otra instancia
para que yo no la vea”.
El
padre de la menor indicó que cada vez que intenta ver a su hija le
avisa. “La única parte donde puedo ver a mi hija un rato es en el
jardín. Me estoy perdiendo toda la etapa bonita y de crecimiento de mi
hija por esto. Tuve que demandarla por visitas, y el tribunal me otorgó
visitas libres por mi trabajo, ya que estoy en el mar y cada vez que paso a la ciudad quiero estar con mi hija”.
Mancilla
agregó que “cuando me ve (su hija) corre a mis brazos y ella (su
expareja) está manipulando la situación y vulnerando los derechos de mi
hija. El tribunal estableció que una amiga podía hacer una tercería y
pasar a buscarla, pero no lo respeta y está cambiando las versiones en
el tribunal. Ella lo está manejando y la justicia no ampara al hombre,
como tampoco hay instituciones que nos ayuden. Es mi única hija, incluso
al llegar de vacaciones me enteré de que la envió donde sus papás por
dos meses. Otra situación que ha sucedido es una vez que me crucé en un
pasillo y me pegó una cachetada, y dos meses después apareció con una
denuncia de violencia intrafamiliar
por acoso. Ella pasa a ser víctima y vulnera todos los derechos, y esto
por vergüenza, uno no hace las denuncias. Todo se me puso en contra”.
El afligido padre de la menor indicó que es un verdadero calvario
lo que ha vivido para poder estar con su hija, ya que incluso cuando ha
tenido visitas de dos horas, la madre a cada instante llama por
teléfono preguntando, incluso en una ocasión cuando se atrasó, lo denunció ante la Policía de Investigaciones. Ante esto, clama por ayuda.