Como
comentaba en una columna anterior, el acceso a la justicia se ha visto
alterado en limites de tiempo usuales producto de la pandemia y las
medidas de seguridad que todos hemos tomado para no seguir expandiendo
el virus.
Hasta este momento todo parecía sin solución, sin ideas, sin propuestas.
Pero
solo fue hasta ahora, porque tanto nuestra Ilustrísima Corte de
Apelaciones como la excelentísima Corte Suprema, han tomado medidas para
superar esta problemática, por una parte la Suprema ha enviado un
proyecto de ley para crear una nueva Corte de Apelaciones en Santiago y
especializar las salas de las Cortes de Apelaciones de regiones, con el
objeto de poder dar mas seguridad jurídica en sus criterios, y poder
afrontar el mayor numero de causas que ingresaran en lo venidero. En la
misma línea, nuestra Corte de Apelaciones, en manos de su Presidente, ha
realizado gestiones para traer un segundo Juez Titular en el Juzgado
del Trabajo de Punta Arenas, lo que ayudará a descongestionar el gran
número de causas que a la fecha debe resolver nuestra Jueza del Trabajo.
Así
también, y situándonos en lo laboral, el Juzgado del Trabajo de Punta
Arenas ha tomado medidas para que las audiencias testimoniales sean
recibidas, lo que permitirá poder avanzar en los juicios que se
encontraban suspendidos producto de no poder realizarse en las
dependencias del Tribunal.
Eso
sumado a otras medidas tomadas por los Tribunales Civiles, que vienen
en agilizar la entrega de documentación necesaria para demandas civiles
ejecutivas.
Veo
con optimismo estas medidas, creo firmemente que nuestro Poder Judicial
ha tomado las inquietudes de los usuarios y se ha ocupado de
solucionarlas. No todo es perfecto, algunas cosas no dependen solo de
ellos, sino también de los otros poderes del Estado, pero así y todo, el
Poder Judicial esta demostrando que esta a la altura, y que a
diferencia de otros órganos del Estado que descansan mientras dura la
pandemia, nuestra Justicia avanza en pos de los ciudadanos, mejorando y
proponiendo.